Este invierno se presenta bastante esmirriado en lo concerniente a nuevos animes con un mínimo de atracción, pero es algo que se barruntaba hace semanas. Todo lo que me interesaba ya se ha estrenado, le he echado un vistazo y algunas series han conseguido captar mi atención (por supuesto) y otras pues… no tengo ni repajolera idea de qué esperar. Ni si tendré la paciencia para continuarlas. Pero esto siempre funciona así.

"Nieve en el templo Kamigamo, Kioto" de Takeji Asano (1953)
“Nieve en el templo Kamigamo, Kioto” de Takeji Asano (1953)

 Rolling☆Girls

ローリング☆ガールズ

Inicialmente no tenía planeado verla, pero después de leer buenas referencias en diferentes webs y blogs, pensé: why not? tampoco pierdo nada. Y la verdad, no puedo decir que me haya decepcionado. Tampoco me ha encandilado, pero es solo un primer capítulo y posee ingredientes que me gustan bastante: trazas tokusatsu, batallas shounen style con andanadas de hostias, orgías culinarias, mi té favorito (matcha) y guión descabellado. Suficiente para satisfacer mi sistema límbico. Desconozco si acabará aburriéndome, pero si la dosis de insensateces permanece estable, seguramente la llegue a disfrutar mucho. Rolling Girls es como un chicle de fresa ácida, una bomba pop que confío no pierda el sabor demasiado rápido.

rolling girls

Kamisama Hajimemashita 2

神様はじめました◎

Es uno de los animes que esperaba con más cariño porque a pesar de que se trata de un shoujo mondo y lirondo, es su arquetipo perfecto. Tiene hasta esa característica tan exasperantemente shoujesca (toma palabro, jojo) de tropecientosmil capítulos de manga. Pero lo amo igualmente. De momento tengo vistas dos entregas y, aunque han fusilado un montón de episodios del tebeo y la evolución del argumento me esté pareciendo ligeramente apresurada, no me quejo. Es un anime sencillo, campechano y directo; no hay que pedirle más porque ahí reside también su virtud. Si continúa esta senda, se convertirá en una de las series entrañables de la temporada… que no van a sobrar precisamente.

kamisama 2

Durarara!! x2 Shou

デュラララ!!×2 承

La primera temporada me gustó muchísimo, y este episodio inicial de la segunda aparenta proseguir con la misma atmósfera cool y bien trabajada de la anterior. Pero nunca se sabe qué nos puede deparar el destino, teniendo en cuenta además que su emisión se va a prolongar hasta el invierno de 2016 al estar dividida en tres partes. Es muy pronto para sacar conclusiones. ¿Primer capítulo? Ha sido un reencuentro estupendo; me ha servido para percatarme de cuánto he añorado esta serie y a sus personajes. Veremos qué pasa a partir de ahora.

drrrrrrx2

Yuri Kuma Arashi

ユリ熊嵐

Este meme es por si no se tiene el concepto principal claro. Ikuhara es así. Y no se le puede (ni debe) cambiar. Si no te agrada su filosofía, no veas sus series. Simple.

ikuhara

Yuri Kuma Arashi lo empecé a ver gracias a Jane-san y tras dos capítulos no sé si me gusta o no. Ese opening, que parece sacado de la banda sonora de una peli erótica francesa de los años 70, es un preludio de lo que se avecinaba. Ikuni no es un señor fácil, y eso que es viejo conocido. Buf. Menuda empanada mental de serie. Eso sí, este japonés pervertido ya empieza a oler un poco… los recursos estilísticos que utiliza son los mismos que en animes anteriores. La presencia de Utena, por nombrar lo más evidente, es de escándalo. ¿Podemos hablar de autoplagio? A lo mejor. Desde luego no soy nadie para echarle en cara nada, pero tampoco puedo negar lo que percibo.

no, no es Utena

Un tema tan delirante y absurdo como el de unos ositos kawaii de tiernos gruñidos devorando virginales adolescentes de inclinaciones lésbicas… está hecho para mí. Definitely. Algo tan disparatado y surrealista no lo podía dejar pasar. Esa antítesis representada en la pulcra propuesta visual y la atrocidad de úrsidos engullendo humanos es alucinógena total. Punto para Ikuhara. Me gustaría que el japonés pervertido me sorprendiera… me gustaría. Pero el diseño de las niñas me revuelve bastante el estómago. Sinceramente, no sé qué cojones pensar todavía de la serie. Es pronto. Voy a continuar con ella, aunque con 12 episodios dudo que su desarrollo vaya a ser de la complejidad a la que nos tiene Ikuni acostumbrados. Probablemente quede todo en una bizarrada vacía, pero al menos me dejaré deslumbrar un rato… si aguanto, claro.

bears

Death Parade

デス・パレード

Es uno de los animes más esperados de esta temporada invernal. Y no porque sea época de vacas flacas, su interés es intrínseco ya que viene precedido por Death Billiards.  Me dejó muy buen sabor de boca aunque con muchas incógnitas… de diferentes clases además.

El episodio número uno ha colmado las expectativas aunque haya resultado ser una reiteración de las ideas expuestas en el corto. No obstante tiene todo el sentido del mundo ya que no deja de ser un capítulo-presentación. No sabemos si habrá un argumento principal complementado con subtramas autoconclusivas (esa sería una de las opciones lógicas), ni sabemos qué es ese lugar, qué hacen los que ahí ¿trabajan?, ¿habitan?, no sabemos casi nada. Internet es un hervidero de especulaciones, pero por lo menos nadie duda de que la ejecución técnica será competente (Madhouse warranty). Por mi parte continuaré viéndola ya que su planteamiento general promete: una exposición diáfana de los claroscuros de la mente humana, de la escala de grises en la que vivimos. Ojo, un terreno pantanoso donde la moralina es muy fácil se infiltre (eso no molaría nada). Espero que no defraude, porque elijo dejarme llevar. In Death Parade we trust!

death parade

Dentro de unos días haré un repaso a las series otoñales que prosiguen y han sobrevivido a mis chifladuras. También comentaré algo de la que he agregado a mi lista tardíamente: Akatsuki no Yona.

I’m so fuckin’ sorry pero… Garo se me ha atragantado de la muerte y para despistados: no sigo Aldnoah Zero porque no me da la gana, me parece una serie FEA. Y ya está.

No haré repaso semanal de las series; como ya hice en la temporada de otoño, cuando estén a punto de finalizar escribiré mis habituales pajas mentales y prau.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches. Me piro a descansar. Hasta más leer.

Anuncios

Los pasos livianos de Hearn

En la entrada sobre Miyu, Yoanyul me comentaba el otro día que todo lo relacionado con el folclore y la mitología del mundo le gustaba mucho, así que me he animado a escribir sobre el autor que me introdujo precisamente en la selva enmarañada y fascinante del folclore japonés. No era un escritor nacido en el país, sino un europeo cuya vida personal bien merecería además un biopic… porque fue de lo más intensa. Me refiero a Lafcadio Hearn (1850-1904) y al primer libro que leí de él: Kwaidan o historias y estudios de cosas extrañas (1904).

Como voy a empanarme un poco hablando de literatura, aviso que no tocaré el tema de los animes ni los mangas. Tampoco va a ser un post tan denso como el que dediqué al Hyakunin Isshu, más bien un ejercicio de nostalgia hacia un creador al que tengo especial cariño.

LafcadioHearn1
¿Por qué no levanta la mirada Hearn? Yo sé la razón…

Hearn nació en la isla jónica de Lefkada. Por eso le encasquetaron esa hermosura de nombre: LAFCADIO. Su padre era médico militar irlandés y su madre griega. A no mucho tardar, se trasladaron a Dublín pero su padre fue destinado a las Antillas y, tras unos larguísimos avatares de auténtico folletín que lo llevaron hasta la península de Crimea, terminó solicitando el divorcio a su mujer. Esta, que a esas alturas ya había regresado a Grecia, se volvió a casar y nunca más volvió a ver ni a Lafcadio… ni a su hermano. Hearn había sido abandonado al cuidado de una tía galesa, que a su vez lo envió a un colegio de un pueblo de Francia para fortalecer su catolicismo. Cosas de esos tiempos. El pobrete de Lafcadio tuvo una infancia bastante solitaria, marcada por el trauma de la deserción de sus progenitores y, para más inri, perdió en una pelea escolar su ojo izquierdo que junto a una galopante miopía, acrecentaron sus complejos e inseguridades. ¿Me seguís hasta aquí, verdad? Pues aún hay mucho más.

Con 19 años marchó a Estados Unidos (no consiguieron que se metiera a cura) para trabajar como periodista. Así lo hizo en diversas publicaciones. De una fue incluso despedido por mantener una relación sentimental con una mujer de color, todo un escándalo bochornoso en la época, por supuesto; pero eso no le impidió seguir aplicándose y destacar como cronista y escritor de la fracción de realidad marginal y menos amable, desde perspectivas diferentes a las del hombre blanco. Durante los diez años en los que residió en Nueva Orleans llegó a tratar temas tan extraños como el Vudú. Y no solo su ocupación periodística tenía buena reputación, se hizo un prestigioso traductor de español y francés; su labor con los trabajos de Guy de Maupassant son considerados todavía excelentes. Pero nuestro amigo Lafcadio empezaba a cansarse ya de la mentalidad y costumbres norteamericanas, así que decidió irse a vivir a Japón. Lo normal.

Lafcadio_Hearn

Y a Japón que se fue, como corresponsal de The Harper’s Magazine, a un país recién abierto al resto del mundo después de siglos de aislamiento y todavía sumido de facto en la Edad Media. Experimentó en vivo y en directo los primeros años de la Era Meiji. Casi nada. Pero muy pronto, harto de que le recortaran y manipulasen los artículos que escribía, se despidió. Así que, con la ayuda del eminente japonologista Basil Hall Chamberlain, consiguió un empleo como profesor de inglés (logrando luego la cátedra en la Universidad de Tokio), se estableció en Matsue, se convirtió al budismo, contrajo matrimonio con la hija de un samurai arruinado e, incluso adoptó el apellido de su esposa, naturalizándose japonés. Su nuevo nombre: Koizumi Yakumi.

Y es allí, por fin, al otro lado del mundo, donde realmente comienza a asentar su carrera literaria y vida personal; fundando una familia y encontrando la estabilidad y afecto que tanto había echado en falta durante su infancia y adolescencia.

Lafcadio Hearn con su hijo Kazuo y esposa Setsu
Lafcadio Hearn con su hijo Kazuo y esposa Setsu

Las obras que escribe dedicadas a su nueva patria son diversas, van desde estudios sobre la vida privada japonesa, el budismo, las vivencias de las clases bajas en las ciudades emergentes de esa época; hasta misceláneas y aproximaciones a la compleja cultura del país, haciéndolas más accesibles para el lector europeo y americano.

Pero sobre todo, hace especial hincapié en el mundo sobrenatural, con 4 libros dedicados a la temática: In Ghostly Japan (1899), Shadowings (1900), Kottô: Being Japanese Curios, with sundry sobwebs (1902) y Kwaidan: Stories and Studies of Strange things (1904) junto a decenas de relatos del estilo desperdigados en varias compilaciones.

No es de extrañar que el elemento maravilloso o mágico aparezca tan a menudo en la obra de Lafcadio Hearn. El escritor trabajó como un auténtico folclorista, y al recoger la sabiduría popular, se encontró con todos estos elementos fabulosos y extraordinarios que chocan en cierta manera con la mentalidad Occidental.

¿Por qué? 

En Japón, y en general en todo el Lejano Oriente, la presencia de seres fantásticos posee una carga de realidad que no es frecuente en los relatos occidentales. Esto no quiere decir que por las calles de Osaka o Nagasaki uno vaya a toparse con un dragón o cientos de kitsune correteando, sino que, más allá de las leyendas y de las creencias populares, los seres fantásticos trasmiten la idea original que les dio vida y, por tanto, su presencia sigue siendo válida en una sociedad que los necesita para examinarse y analizarse. Esta apreciación de la realidad viable y creíble del mundo fantástico, suprime las fronteras genéricas que en Occidente utilizamos para agrupar los distintos tipos de relatos. Y es esencial comprender que, para acercar Japón a Occidente, hay que conocer a sus yôkai, a sus kami, porque forman parte profundamente de su idiosincrasia e identidad.

Y uno de los primeros occidentales que se esforzaron por acercar la literatura y folclore japoneses a Occidente fue nuestro protagonista de hoy. Pero no fue el único, ya que en otros ámbitos y movimientos artísticos de la época como el Modernismo, la Secesión Vienesa, Postimpresionismo, etc., encontramos ese gusto por el escapismo, lo exótico, lo oriental, también concretamente por Japón utilizándose el término japonismo; hallándose esta tendencia en artistas como Van Gogh, Gustav Klimt, Alphonse Mucha, Aubrey Beardsley o en la misma música con la ópera de Puccini Madame Butterfly.

"La japonaise" de Claude Monet (1876)
“La japonaise” de Claude Monet (1876)

Pero regresemos a Hearn. A Hearn y al libro que me acercó a su literatura, Kwaidan o historias y estudios de cosas extrañas. En el prólogo el mismo Lafcadio explica que se trata de una recopilación de cuentos populares extraídos a su vez de antiguos libros japoneses como el Yaso-Kidan o el Hyaku-Monogatari, siendo algunos de estos relatos de origen chino; lo que tampoco tiene nada de particular, ya que durante nuestra Alta Edad Media occidental, las relaciones entre Japón y sus países vecinos eran más o menos fluidas. No obstante, casi todos estos relatos procedían de la tradición oral y los recogió de campesinos o alumnos que conocían estas viejas historias.

Lafcadio Hearn no eligió al azar el nombre de su libro, Kwaidan. Se trata de la palabra Kaidan 怪談, que designa un relato oral dedicado a espíritus extraños. No es de uso moderno, sino que remite a una época pasada, anterior incluso a la era Edoson cuentos del viejo Japón que perviven en el presenteKaidan Kwaidan, como Hearn seleccionó (es un arcaísmo que refuerza la noción de antigüedad), consta de 17 relatos cortos donde diferentes criaturas como yûrei yôkai, todos provenientes del shinto y del budismo, son protagonistas junto a seres humanos de experiencias marcadas por el karma. Están escritos con un estilo depurado y cristalino, que impresiona por su sencillez reflejando totalmente el espíritu humilde de la historias. El resultado es de una elegancia radiante.

Es curioso que, a pesar de todo el afán que Lafcadio Hearn puso en reunir el folclore y la cultura de Japón, no aprendió a hablar ni a escribir del todo el idioma. Y a lo largo del s. XX fue criticado por exportar una imagen del país poco realista y extravagante. Sin embargo, no hay que obviar el contexto socio-cultural en el que vivió este autor; a pesar de las predilecciones estéticas de su tiempo, sus apreciaciones y labor compiladora siguen siendo valiosas y, ante todo, se pueden seguir disfrutando estupendamente.

Yuki-Onna del "Volumen ilustrado de los cien demonios" de Sawaki Shûshi (1737)
Yuki-Onna del “Volumen ilustrado de los cien demonios” de Sawaki Shûshi (1737)

Mis cuentos favoritos son la Historia de Ô-Tei, Yuki-Onna y la Historia de Aoyagi. No porque crea que son mejores, es que su argumento me gusta más. Solo es una mera cuestión de preferencias personales, en realidad todos me parecen soberbios y a lo mejor a ti, que has conseguido llegar milagrosamente hasta aquí después de toda esta soberana tralla, cuando los leas, prefieras otros distintos.

Miyu

 吸血姫美

miyu5 Kyûketsuhime Miyu es uno de los primeros animes de terror que vi.

El primero en realidad fue una adaptación de Toei del Tomb of Dracula de Marvel, que pusieron unas navidades por la tele y del cual tengo recuerdos confusos (y bastante traumáticos, añado), más que nada porque todavía llevaba chupete.

Pero volviendo a Miyu, fueron cuatro OVAS que me pusieron luego el listón muy alto. Idiota de mí, creía que todas las creaciones japonesas sobre chupasangres del manganime serían del estilo. Por supuesto, no tenía ni puta idea todavía de las absolutas guarrerías que eran capaces de producir los nipones… cosas tan indignantes como Vampire Knight, o Mitsu-Aji Blood, por poner un par de ejemplos.

El vampiro, como tal, no existía en el exuberante universo folclórico-religioso japonés hasta que se incorporó a su imaginario colectivo a través del cine, ya entrado el s. XX. Obviamente, sí que tenían en su repertorio monstruos varios que poseían características vampíricas, como los kyonshî (adaptación en realidad del jiangshi chino), cadáveres andantes que absorben el qi o fuerza vital; los jikininki, espectros (yûrei) hambrientos que se alimentan de cadáveres (cercanos a la figura del gul árabe); los kappa, yôkai acuáticos a medio camino entre un anfibio y un reptil que, entre otras lindezas, devoran los intestinos de sus víctimas y beben su sangre; los rokurokubi, con apariencia humana pero que llegada la noche, alargan sus cuellos hasta alcanzar longitudes grotescas, pudiendo llegar a atacar al hombre devorándolo y chupando su sangre; los nukekubi, una variante de rokurokubi que en vez de alargar su cuello, es la cabeza la que se desprende del cuerpo y vuela libremente mordiendo a diestro y siniestro; los bakeneko, gatos sobrenaturales que cazan, drenan humanos y tienen también ciertas habilidades para manipular y resucitar difuntos; y muchos más que no recuerdo/conozco.

Rokurobuki del "Libro ilustrado de monstruos japoneses" de Gôjin Ishihara (1972)
Rokurokubi del “Libro ilustrado de monstruos japoneses” de Gôjin Ishihara (1972)

Al vampiro de tipo occidental se le llama kyûketsuki y se ha empapado, lógicamente, de las características del opulento folclore sobrenatural japonés, otorgándole matices y peculiaridades propias. Ese es el caso de Kyûketsuhime Miyu, también conocido como Vampire Princess Miyu, que salió a la luz en 1988 primero como manga (finalizando en 2002) y semanas después como cuatro OVAS.  Posteriormente en 1997 se realizó una serie de 26 capítulos con ese material, de la que quizás escriba en otra ocasión. Hoy me voy a centrar en esos 120 minutos de finales de los años 80 que tanto me gustaron… y que me siguen pareciendo una jodida maravilla.

miyu8

Miyu (las OVAS) es uno de mis imprescindibles, un clásico. Es probable que para un fan del anime actual se perciba como una anormalidad de arte ligeramente obsoleto (estamos hablando del año 1988), pero en general ha aguantado bien el paso del tiempo. Es una obra sutil y delicada; un cuento gótico a la vieja usanza pero impregnado de la afilada sensibilidad japonesa. No existe una visión maniquea en las historias, sino que la gradación de grises alcanza a todos sus personajes y la melancolía, sin llegar a ser pesadumbre, crea una atmósfera única. Mushishi tiene mucho de ese ambiente, salvando ciertas distancias. El acabado es de una belleza enigmática y feroz. miyu6 Miyu es una muchacha de naturaleza vampírica que cumple la misión de buscar y encontrar a los shinma (asimilables a los yôkai), dioses-demonios que se ocultan entre los humanos, parasitándolos. Miyu, como la Guardiana, a pesar de ser ella misma un shinma, los obliga con su poder a regresar al lugar que pertenecen, la Oscuridad. Se hace acompañar de Larva, un shinma de Occidente habitualmente oculto tras una máscara.

Esa sería una posible sinopsis, tanto para el manga, las OVAS y la serie de TV; aunque existen diferencias significativas entre los tres. En las OVAS aparece el personaje de la médium y exorcista Himiko Se, que es el hilo conductor en los cuatro relatos. Tienen lugar en dos ciudades de importancia trascendental en la historia del Japón medieval: Kioto y Kamakura. La creadora de Miyu, Narumi Kakinôchi, escoge esas localizaciones para enfatizar el aire tradicional de la serie, representada por los shinma; y que contrasta con la naturaleza mundana y contemporánea de los humanos. Himiko Se, como humana pero a la vez espiritista, refleja esa dualidad existente en Japón, esa coexistencia de lo moderno y lo antiguo, sus contradicciones e incertidumbres. La música está infestada de armonías y cadencias del fantástico teatro Nô. El ritmo con el que se desarrollan las historias es mesurado pero vehemente: Miyu es una obra muy, pero que muy japonesa. También es ochentera de la muerte… hija de su tiempo. miyu10 A lo largo de las cuatro OVAS, en las que se nos narra un acontecimiento diferente de índole sobrenatural, se van desvelando con serenidad los secretos y circunstancias de Miyu. La personalidad de esta, misteriosa y aparentemente cruel, confunde y turba tanto a Himiko Se como al espectador inquieto; pero lentamente se va revelando en realidad saturada de una compasión triste.

OVA 1

Kioto fantasmal  妖の都

miyu7

Una acaudalada familia solicita los servicios de Himiko Se para que ayude a la pequeña Aiko a salir de sesenta días de inconsciencia. Los médicos se han dado por vencidos; creen que pueda estar poseída, que es lo que, a pesar de su propia sorpresa, Himiko confirma. Himiko es una terrible escéptica que se verá luego arrollada por el peso de las certezas. Al mismo tiempo, en esa misma zona, están ocurriendo una serie de asesinatos, al parecer cometidos por un vampiro… Esa es la primera toma de contacto entre la médium y Miyu; que estará colmada por la desconfianza, la burla y, finalmente, el miedo y la amargura.

OVA 2

Festín de marionetas 繰の宴

miyu2

El adolescente Kei se ha enamorado de un shinma que le ha prometido la inmortalidad. Miyu, que se ha encaprichado también del chico, encuentra muy oportuno el tener que enviar a la Oscuridad a este demonio. Pero sus intereses tropiezan con los de Himiko, que ha sido contratada para encontrar a una jovencita desaparecida, probablemente convertida en una muñeca (ichimatsu ningyou). En este cuento se trabaja una de las temáticas preferidas del folclore japonés: el amor imposible entre humanos-entes sobrenaturales y sus inevitables desdichas. Los recelos hacia Miyu por parte de Himiko se acrecentan al observar sus celos y actitud interesada, mutando paulatinamente de suspicacia a obsesión.

OVA 3

Frágil armadura 脆き鎧

miyu3 La relación entre Himiko y Miyu se profundiza en este capítulo, donde la princesa vampiro le pide ayuda para liberar a su sirviente, Larva, que ha sido secuestrado. De nuevo se plasma la incompatibilidad de una hipotética convivencia entre shinma y humanos, donde estos últimos tienen siempre todas las de perder; afianzando la idea de que el deber de Miyu es forzoso by all means necessary. El retrato de Miyu se va completando: su insensibilidad y egoísmo brillan en todo su apogeo. Quizás se trate de la más floja de las cuatro OVAS, pero aún así sigue manteniendo un nivel alto y se desvelan datos interesantes sobre Larva.

OVA 4

Tiempo detenido 凍る刻

miyu9

Himiko regresa a Kamakura, donde pasó parte de su niñez, para confirmar si una experiencia capital que tuvo fue un sueño o no. En esta última OVA se esclarece el vínculo original entre Himiko y Miyu. Es un relato implacable que especula sobre las nociones del deber, el destino, la vida eterna y el sentimiento de culpa. Se muestra por fin el pasado de Miyu como humana y su conversión a Guardiana de los shinma.

miyu1

Estas OVAS son los trazos meridianos de una fábula compleja y hermosa; y son más que suficientes para poder disfrutar. Apunte: huir como de la peste de las versiones dobladas, son todas atroces. Si se tiene más curiosidad o desea ahondar en esta obra, advertir que el manga es lo adecuado. La serie de TV carece del refinamiento y calado de las OVAS, camina por derroteros distintos e introduce otro tipo de variables ubicadas en el terreno del shoujo; aunque no es mal producto, sí es más convencional en todos los aspectos.

Me largo a dormir. Buenos días.

Hitsugi no Chaika: la comodidad de la medianía

Terminando todavía de pasar un horrible catarro (en estos momentos no tengo nariz, es un boniato tumefacto), he aprovechado para aislarme como un eremita y ver unas cuantas cosas que tenía por ahí colgando. Gracias a Diego, por recordarme que tenía pendiente desde hace siglos Boogiepop Phantom, que por fin he visto. También finalicé Psycho-Pass 2 y, como ya preveía, decir que me ha defraudado es poco. Pensaba que me haría sufrir más, pero me lo tomé con estoicismo. Para mí Psycho Pass 2 simplemente no existe. ¿Psycho Pass 2? No sé de qué me estáis hablando, lalalalalala… mira, una niña con hidrocefalia.

¡Coorre, Kohina, corre! Oops.
¡Corre, Kohina, corre! Ooops

Gugure! Kokkuri-san ha resultado lo que esperaba, una comedia delirante sin mucha sustancia pero eficiente. Con sus momentos tiernos y sus detallitos para frikis, pero para mí es completamente prescindible; del tipo de animes que veo una vez y olvido. No creo que sea mala serie, pero en cuanto se la compara con otras comedias de este año como Gekkan Shoujo Nozaki-kun o incluso Barakamon… pues no hay color, claro. Pero es de Hitsugi no Chaika de la que voy a hablar en esta entrada. Un anime que me da la sensación ha pasado algo desapercibido, sobre todo en su segunda temporada. Sé que las adaptaciones de novelas ligeras suelen tener mala fama, pero nunca se sabe.

chaika3
Fredrica tiene hambre

Ha habido una diferencia sustancial entre la primera tanda emitida en primavera y esta última. No es que la inicial fuera una maravilla, pero ofrecía los componentes oportunos para que todo fan de la fantasía épica pudiera estar satisfecho sin quejarse demasiado. A pesar de las lolis. ¿Qué ha pasado en esta segunda? Pues comenzó con muy bien pie, pero a partir del séptimo y octavo episodio, la cosa se empezó a tambalear (se nota hasta en la propia animación) para acabar apelotonando el tema de una forma disparatada.

En conjunto, incluyendo las dos temporadas, Hitsugi no Chaika ha resultado una serie confortable, sin sorpresas ni tampoco grandes cagadas… a pesar de las lolis. Bastante corriente pero que se puede disfrutar; ambientación steampunk con buenos personajes, tanto principales como secundarios; escenas de acción imaginativas y bien hilvanadas; animación decente y una trama que se podía pronosticar pero amena… hasta su resolución. No puedo decir que sea una meada de anime porque no sería cierto. La he visto con interés pero sin emoción, eso es verdad. A pesar de las lolis. Pero ese final… ese final no tiene perdón. No era necesario apiñar, atiborrar, precipitar de esa forma, teniendo en cuenta además que estábamos ya en una segunda temporada y podrían haberla alargado a 12 capítulos como en la primera. No, tenían que ser 10. Toma chapuza. Ver el último episodio lo puedo comparar a presenciar cómo una descomunal bosta de elefante rueda cuesta abajo por la ladera de una montaña. A toda velocidad.

Sobre la conclusión de la historia en sí prefiero no entrar demasiado, ya que supondría hacer spoilers importantes; pero lo que puedo decir es que podrían haberlo hecho peor. De hecho, aunque ha sido lo esperado y han dejado por ahí cosillas colgando como jamones, si lo hubieran desarrollado en un par de capítulos más, Hitsugi no Chaika habría  terminado siendo una serie redonda (a pesar de las lolis). Nada extraordinario, pero dentro de ese nivel medio habría ganado bastantes más puntos.

chaika4

¿Merece la pena ver Hitsugi no Chaika? Mi respuesta es sí. No es ningún bodrio. Es un anime entretenido e inteligente (que no es poco). Pero es un producto que va dirigido más bien a seguidores de este género, dudo que complazca a un público general que no esté acostumbrado a la fantasía y a la acción porque, con honestidad, Hitsugi no Chaika no engancha. Y ese final no ayuda. Aún así no me arrepiento de haberla visto y lo he pasado francamente bien con una gran mayoría de los capítulos. A pesar de las lolis.

Feliz año nuevo a todos.

MANGAS MIERDER A LOS QUE NO ARRIMARSE NI ENFUNDADO EN UN ILC DOVER CHEMTURION 3525 (Nº2)

Las Navidades siempre tienen un poso nostálgico. Algunos lo toleran bien; YO LO LLEVO FATAL. Y si estoy febril, peor todavía. Así que, para distraerme de remembranzas mustias, voy a recrearme en un par de mangas mierder que hace ya tiempo tuve la mala suerte de leer. El recuerdo de ellos me resulta mucho más saludable; y así también me desahogo un poco.

Recomiendo, como siempre, que si lo que ojeas produce que una vena en tu sien comience a palpitar frenéticamente a causa de la indignación, cierres la página y prau. Este blog no tiene como objetivo provocar aneurismas cerebrales.

"Nieve en el campo" de Kamisaka Sekka (1909)
“Nieve en el campo” de Kamisaka Sekka (1909)

Animal♂Jungle

アニマル♂ジャングル

Se trata de una colección de cuatro one-shots bastante infumables. Nana Shiiba es la autora y quien la conozca, sabe que cuando quiere dar lo peor de sí misma, puede ser insuperable. Aquí lo es. Esta mangaka siempre ha caminado en la cuerda floja; no tiene ninguna obra finalizada de la que pueda decir ¡qué buen manga! y sí un verdadero carrusel de medianías insulsas que se nutren de los estereotipos más manidos y cursis del shoujo. Sus protagonistas femeninas suelen ser siempre del tipo retarded, ingenuo y llorón; y los mozos son guaperas de carácter dominante y posesivo. Algunas veces le salen cositas inofensivas como Love Share y otras… y otras pues esto.

Animal Jungle

La primera historia, Animal Jungle, la describiría como un pollo sin cabeza correteando enloquecido por un gallinero. Un reverse harem insípido, previsible y con un final completamente imbécil. El usual argumento de divorciados que se casan y meten bajo el mismo techo a sus respectivos hijos, llevado a un nuevo nivel de subnormalidad. Desarrollo incoherente y atropellado; personajes huecos y triviales; muchos besitos y fanservice. Resumiendo: caca. El segundo one-shot, Saikyou Venus, tiene de personaje principal femenino a una muchacha desvalida que se va desmayando por los rincones cada dos viñetas o así; y su partenaire es el típico bad boy que se zurra con todo el que se le cruza. Tendría su gracia si no fuera porque el asunto ya está taaaaaaan machacado que ocasiona náuseas. Abreviando: ridículo por vacuo.

Gokujyou Bidanshi
Gokujyou Bidanshi

El tercer relato, Gokujyou Bidanshi, no tiene mal enfoque aunque no sea para nada original; la mozuela no es una timorata inerte, sino que tiene iniciativa propia. Pero el muchacho, un perfecto efebo, es el encargado de escacharrarlo todo al final de la historia con declaraciones tan estupendas como: “No te perdonaré si te acercas a otros chicos”, “Llámame todos los días varias veces”; “Si me apetece verte, aunque sea en medio de la noche, saldrás a verme”; “Si un día llegas a odiarme y tienes una rabieta, no permitiré que te vayas”. MIEDO. Es increíble lo difundido que está entre el shoujo que los celos y el control abusivo son sinónimos de amor. En esta autora es un verdadero azote además, ugh. Y ya la cuarta historia, Oshaberi na Sympathy, protagonizada por el enésimo bishie incólume del volumen (bueno, en realidad el cuarto) y la tradicional llorona henchida de candor y estupidez, plantea el argumento más interesante (que no deja de estar trillado de todas formas). Tras colisionar accidentalmente en las escaleras del instituto, dos adolescentes empiezan a escuchar sus pensamientos entre ellos. Por supuesto, desaprovechan la veta y, aunque la historia al principio no fluye mal, todo acaba convirtiéndose en una gelatina densa y pringosa. El arte en general de este volumen es el propio de Nana Shiiba, muy característico, así que si no gusta, A JODERSE. Es un estilo limpio, agradable pero algo acartonado; y siento mencionar que los personajes masculinos me parecen todos maniquíes a los que simplemente les cambian de peluca.

Saikyou Venus
Saikyou Venus

Tengo que decir que, para el consumidor compulsivo de shoujo, este volumen será bienvenido porque ofrece los nutrientes adecuados para cubrir sus necesidades. Pero no hay que perder de vista que se trata de auténtica junk food en su género. Una y no más, santo Tomás. No es de los mangas más ruines que he leído, pero si hubiera sabido qué iba a encontrarme, no lo habría tocado ni con un palo.

Nise no Chigiri

二世の契り

Menos mal que solo fueron 19 capítulos. No salía de mi asombro cada vez que empezaba uno nuevo: ¡no hay guión, no hay argumento en progreso! WTF is this shit?! Claro, en los últimos, a toda hostia apelotonando explicaciones (innecesarias por otra parte porque TODO absolutamente TODO era predecible), aburridos decesos de tipo kármico, batallas dislocadas y, por supuesto, el maravilloso remate de una conclusión irracional y ñoña a partes iguales. Buah, me he embalado… pero la verdad es que Nise no Chigiri me irritó bastante en su momento. Es una cosa cerdísima y la lástima es que habría podido salir algo bastante interesante. Este manga es el ejemplo de cómo se puede enviar por correo urgente al agujero más hediondo del Averno una historia prometedora. Los ingredientes que contenía para mí eran muy atractivos: viaje en el tiempo al período Sengoku, algo de folclore e historia clásicos japoneses, aventuras, batallas… Sabía que no iba a ser Inuyasha, que conste, pero me confié y con la mayor alegría del universo me sumergí en las apestosas aguas de una cloaca llamada Nise no Chigiri.

nise-no-chigiri 1
Si Uesugi Kenshin se viera en este manga, ardería Kioto

Yo que esperaba más acción, más sobre la relación entre Uesugi Kenshin, Takeda Shingen y Oda Nobunaga… LOS COJONES.  El que fuera un reverse harem y encima una adaptación de un otome game, me debería haber puesto en guardia, eso también es cierto. El argumento gira en torno a una muchacha que, buscando a un niño amigo suyo, es transportada al período Sengoku cuando se zambulle en una fuente. Al llegar ahí, accidentalmente salva la vida a Uesugi Kenshin, que la toma bajo su protección en agradecimiento y pone bajo la custodia de un grupo de élite de ninjas. La jovencita, que se llama Mana, tiene sueños recurrentes donde puede ver el futuro y es codiciada por el enemigo de Uesugi, Takeda Shingen, así como por un misterioso personaje de cabello blanco y… un parche (para dejar clarito que es malvado).

Como ya he adelantado, nada de historia, nada de hazañas y peripecias, nada de magia, nada de nada salvo romance pazguato. Sí, un romance totalmente cenutrio donde, para acabarla de cagar pero bien, los personajes son robóticos perdidos, con la profundidad de un charco; y la protagonista una completa incapaz que lo único que hace es probarse kimonos y hacer galletas. Bueno, también es secuestrada. Realmente no hay una evolución en la historia, Nise no Chigiri es un atasco de casi 15 capítulos donde solo prima el romance y el harem… y ni siquiera eso con demasiada fortuna. Un desperdicio de manga. Ni el dibujo, que es potable, hace merecer su lectura.

Dilemas...
Dilemas…

Tras este alivio mental, voy a pasar el resto del trancazo que sufro en mi camita, rogando para que nadie en esta casa me incordie demasiado… y si alguien lo hace, me aseguraré muy bien de que disfrute en pocos días de mi navideña generosidad bacteriana. Me duele la cabeza. Nite nite.

Shoujo mon amour

Y el shoujo y yo. El shoujo y mis circunstancias. El shoujo y mis manías.  De toda la vida he tenido problemas con este género. No porque le tenga tirria, sino porque acaba agotándome. Hay una serie de clichés con los que siempre se batalla que me producen un hartazgo monumental. Si el autor los maneja bien con una miaja de gracia u originalidad, ya me ha ganado. Tampoco es que sea la hostia de exigente, pero es la variedad de manga que más suelo abandonar y que también más acidez de estómago me provoca. El tema de que caiga en la cursilada es una variable a tener en cuenta; y si ya me topo con protagonistas medio mongers, las posibilidades de que lo mande a la mierda aumentan exponencialmente. Por eso no son muchos los actuales que sigo, pero algunos hay. En concreto cuatro. Ninguno de ellos me apasiona, pero sí poseen el mérito de alimentar mi interés y no provocarme vergüenza ajena. De momento, porque algunos de ellos no han hecho más que arrancar.

AVISO: no añado sinopsis argumental, solo mis impresiones.

Que feliz navidad y esas cosas...
Feliz navidad y esas cosas…

Namaikizakari  なまいきざかり

Llevo 21 capítulos leídos y, a pesar del rollo spokon (que en mí suele tener un efecto narcótico fulminante), es bastante entretenido. Se trata de un shoujo sencillo, sin complicaciones, fresco y dinámico. No se anda por las ramas, que es algo que me desquicia especialmente de los shoujos: esa parsimonia a veces innecesaria. Namaikizakari es natural y espontáneo, con una historia típica detrás pero dirigida sabiamente. La protagonista femenina es una especie de tsundere, y digo “especie” porque no se ajusta exactamente al término; y su partenaire un joven algo indolente pero con las ideas muy claras. Su interacción es muy, muy divertida y la evolución de sus personalidades bastante acertada. Ambos me gustan mucho y creo que, si no se descuelgan de repente con un melodrama (¡¡por favor, NOOOOOOO!!), se auguran grandes momentos. Cierto que los secundarios están un poco difuminados y que el triángulo amoroso, a no ser que lo hagan progresar más, es un ente amorfo sin mucha enjundia; pero ojalá todos los shoujos de nivel medio fueran como Namaikizakari. Abreviando: un shoujo muy shounen sin pretensiones y sin personajes o guión idiotas. Muy recomendable hasta ahora.

namaikizakari

Sekai no Hasshikko to Anzu Jam  世界の端っことあんずジャム

Los edificios de apartamentos son un auténtico filón para los mangakas. En este caso, Kirishima Rira lo aprovecha para introducir la típica historia de tira-y-afloja entre inquilino estrafalario e hija adolescente de un administrador ausente (la verdadera responsable del edificio, qué abnegada es la fémina japonesa, por diosssss). Hasta ahí no existía nada que me indujera a leerlo, ni siquiera el dibujo, que es bastante bueno. Pero claro… soy débil. Este shoujo tiene cimientos musicales, así que me tiré a la piscina sin mirar si había agua. Catacroc. Bueeeeeno, tampoco ha sido tan catacroc, con solo una decena de episodios no se puede decir todavía mucha cosa. Ofrece lo habitual en un manga de este palo sin tropezar demasiado con los defectos que me ahuyentan. He de reconocer que el protagonista masculino me cae como una patada en la entrepierna (básicamente es un gilipollas), pero por desgracia es un espécimen bastante corriente en la vida real, así que tampoco me resulta insoportable. Todavía tiene tiempo de redimirse, claro, pero en los shoujos pocas veces he presenciado una recuperación apropiada en este tipo de personajes, se les suele “castigar” más bien. Y como es lo que se husmea, no deja de fastidiarme un poco: la previsibilidad de la moralina. Pero ya veremos, que no llevan ni 11 capítulos; la moza es del tipo ingenuo y por ahora no en exceso inepta, así que me alegraría enormemente el tener que desdecirme.

jam

Taiyou no Ie  たいようのいえ

Me encuentro en el límite con este manga. Estoy al borde de mandarlo al cuerno. Más que un shoujo es un drama, ya que casi todo pivota alrededor de los problemas familiares de los protagonistas. Es un culebrón en toda regla. Sin la desmesura trágica, pero un culebrón. No pasa nada, las montañas rusas emocionales siempre son bienvenidas mientras no rocen el patetismo; y en el caso de Taiyou no Ie, Taamo (la autora) se toma su tiempo y ha hecho crecer el temperamento y sentimientos de los personajes con extremado celo. Lo empecé con mucho ánimo y me entusiasmó de inmediato, pero ahora ya, en un capítulo 48 y con unos últimos además demasiado centrados para mi gusto en los dramones familiares, me he aburrido como una ostra. Me doy cuenta de que si lo abandono a estas alturas, voy a perderme cosas muy importantes porque se está alcanzando un punto de inflexión… y esa es la luz de la razón que detiene mis arrebatos. Taiyou no Ie es un manga bastante trabajado que no defraudará a los fans del género y que aporta notables rasgos de madurez y profundidad psicológica. El dibujo, sin embargo, es plain & simple, pero expresivo y competente. Creo que, a grandes rasgos, está siendo un buen producto y que mi saturación al respecto solo es falta de paciencia (pasajera, espero), no tiene nada que ver con su calidad. Pero es que lo de las telenovelas siempre lo he llevado fatal…

ie

Ore Monogatari!! 俺物語!!

Espero que el estreno en abril del anime estimule la traducción de más capítulos. Son 26 ya en Japón y al inglés solo volcados una decena. Debo admitir que no sintonizo para nada con el sentido del humor de este manga. Y me jode, porque es un buen shoujo, con un enfoque original y capacidad de auto-parodia fantástica. No consigo disfrutar al 100 % aunque reconozco que tiene el potencial de entusiasmar a una gran mayoría, sobre todo si se conecta con su comedia, que es uno de sus fundamentos. La historia en sí no tiene nada de particular, pero que el protagonista absoluto sea un muchacho de 2 metros de altura, 120 kilos y de carácter noblote, hace que el ángulo de visión varíe espectacularmente. Kawahara Kazune está haciendo un trabajo muy tierno y ocurrente; es todo taaaaaan shoujo y a ratos taaaaan ridículo, que es ineludible seguirlo con afecto sincero… aunque Yamato sea subnormal profunda y Sunakawa tenga la emotividad de un espantapájaros.

Por un momento pensé que era Chihayafuru... pero no, es Ore Monogatari y huele a Mad House mogollón
Por un momento pensé que era Chihayafuru… pero no, es Ore Monogatari!! y apesta a Madhouse mogollón

He estado a punto de añadir Horimiya, pero es shounen a pesar de que atufa a shoujo; y además se merece una entrada aparte. Tampoco he incluido Ao Haru Ride porque prácticamente está finiquitada ni tampoco, aunque me esté brindando muy buenos momentos, Dame na Watashi ni Koishite Kudasai, ya que estrictamente es un josei (si bien la protagonista tiene la mentalidad de una cría de 12 años). Sinceramente, no me agrada mucho eso de tener que esperar cada X tiempo a que aparezca un nuevo número o episodio. Me gusta leer seguido y sin interrupciones. Y hablando de interrupciones: no pasará mucho tiempo antes de que escriba una entrada dedicada a aquellos mangas de los que me enamoré… y me dejaron con tres palmos de narices porque nadie los siguió escaneando o traduciendo. Mis amores frustrados. Todos tenemos algunos en este mundillo.

El caleidoscopio de Asano

Creo que Inio Asano, en un ya lejano 2003, podría haber reventado tranquilamente después de engendrar la monstruosidad de la que voy a escribir hoy. Pero no, todavía le quedaban (y quedan) unas cuantas buenas historias por parir…

butter

Cuando terminé de leer Nijigahara Holograph lo primero que me vino a la mente fue el ensayo Nueva refutación del tiempo de Borges (qué le voy a hacer, mi cerebro relaciona lo que percibe con cosas de lo más peregrinas). ¿Por qué? Por la propia estructura del manga, donde el tiempo no importa, no existe. Realmente el hilo conductor son las mariposas. Uno de los personajes de esta obra además (Kyoko Sakaki) habla del sueño del filósofo Chuang Tzu, en el que soñaba que era una mariposa revoloteando libre y que, al despertar, no supo discernir si era Chuang Tzu que soñaba ser una mariposa o una mariposa que soñaba ser Chuang Tzu. Este pasaje tan célebre del pensador chino tiene múltiples interpretaciones y, por supuesto, Inio Asano posee la suya propia que ha utilizado para encajarla en un argumento bastante turbio (toma contraste). Las mariposas aquí representan el alma, el elemento inmortal de todo ser humano, la eternidad. Por eso viajan libremente sin distinguir entre sueño, vigilia, muerte, vida, ayer o mañana. Para la eternidad el tiempo carece de significado, en Nijigahara Holograph además se comprende como un eterno retorno.

En "Cowboy Bebop: Knockin' on Heaven's door" también salen muchas mariposas. .. Bueno, en este gif solo una. Pero salen muchas.
En “Cowboy Bebop: Knockin’ on Heaven’s door” también salen mariposas… Bueno, en este gif solo una. Pero en la peli salen muchas.

¿Y cuál es la razón de que explique en primer lugar este tostonazo? Pues porque este manga posee una estructura formal donde no hay una visión lineal del tiempo. No es una elección casual por parte de Asano, tiene su lógica, y además ya existen precedentes literarios como la ruptura de los planos temporales del realismo mágico, con el cual, por cierto, Nijigahara Holograph comparte algunas características. Por eso, antes de adentrarse en las páginas de este manga, hay que estar advertidos de que la lectura, ya por la propia organización de los contenidos, no va a ser nada sencilla. Eso simplemente de aperitivo, porque solo es el principio, colegas… Este manga tampoco es de fácil digestión. El que avisa no es traidor.

takemeawayhaha

El guión de Nijigahara Holograph se contextualiza en una época post-crisis de Japón. Los 90 fueron duros para el país del sol naciente, y en la actualidad no están del todo recuperados. De hecho, siguen arrastrando una importante recesión que también se ha visto reflejada en graves casos de corrupción política, con dimisiones de ministros incluidas (sí, amigos, en Japón también suceden esas cosas). Todo esto Asano lo plasma con transparencia en una psicología de sus personajes sombría, recluida y egoísta; inmersos en una sociedad desmoralizada y confusa que no confía en el futuro. Y, como no podía ser de otra forma, también lo expresa en la historia que nos cuenta, que más lóbrega y cruel no puede ser. Todo muy grunge, vamos. Llamar a esta historia simplemente “historia” además es engañoso. Resulta complicado de explicar, porque el argumento en sí también es enmarañado de cojones; y a Asano parece que le importe tres mierdas que el lector se entere de qué va encima. Pero ese es uno de los encantos también de este manga, que no te lo den todo mascado y darle al coco un rato (vade retro, gandules).

niji

Así que como veo harto difícil el tratar de comentar lo que sucede dentro de este manga sin destriparlo, copio y pego cómo la propia editorial Milky Way presenta Nijigahara Holograph:

“Entre los niños del pueblo se propaga un escalofriante rumor: una criatura misteriosa acecha en el túnel que hay detrás de la escuela. Cuando el cuerpo sin vida de la madre de Arie es encontrado a la entrada del túnel, la leyenda parece confirmarse. Con el fin de apaciguar la ira de la bestia, los niños deciden ofrecer en sacrificio a la desafortunada chica, quien parece ser la causa de la maldición.”

Por supuesto, esto es solo la punta del iceberg. Cantidades industriales de miseria humana rebosan e inundan las viñetas: asesinato, violación, incesto, maltrato. Todo de una manera muy elegante, fría y pormenorizada. Todos los personajes remolcan una serie de traumas que los abocan a acciones desesperadas, incoherentes, nocivas. Este manga es puro veneno. Y a la vez, se percibe una melancolía tan dulce que personalmente, a pesar del horror, me hizo llorar. La carga simbólica además de Nijigahara Holograph es muy potente, con lo que hay que rastrear cada detalle, cada elemento para no perderse las innumerables facetas que proyectan las almas de sus protagonistas y ser capaces de penetrar en ellas. Una lectura no es suficiente. Sobra decir que muchas de las interpretaciones que se puedan hacer de este manga son inútiles, las empanadas mentales que cada lector se haya montado serán únicas e intransferibles. Eso lo garantizo.

hell2

El arte de Asano siempre es amor, y en Nijigahara Holograph es excelencia. Esa delicadeza, esa pulcritud y cuidado al servicio de la sordidez y la violencia son geniales. El uso de planos subjetivos y el haber sabido aprovechar el B/N para trabajar con los fuertes contrastes de luz (me recuerda al teatro o al cine expresionista alemán) me han impresionado gratamente. Desde luego, la experiencia visual puede socorrer al que encuentre la narración y su estructura dolorosas o demasiado intrincadas. Puede servir de vaselina, hablando en plata, pero aún así no es un manga que recomendaría a todo el mundo. Ni siquiera a lectores curtidos, más que nada por su tremenda dureza y complejidad. Nijigahara Holograph no debe leerse por obligación, ni siquiera por mera curiosidad. Hay que ser consciente de lo que se hace. No puedo decir que sea mi obra favorita de Asano, me ha parecido en algunos momentos algo presuntuosa, pero sí creo que es un muy buen manga destinado a espíritus audaces y valerosos.

Buenos días, me voy a dormir.

Colofones otoñales – 2

Como son dos animes solamente los que voy a repasar y no pienso extenderme demasiado, aprovecharé esta entrada también para comentar lo que he seleccionado de la temporada invernal 2015. Tampoco es mucho, la estación se presenta raquítica, al menos para mis inclinaciones… a no ser que haya alguna sorpresa de la que no tenga constancia. Que también puede ser.

"Vista del monte Fuji desde el templo Honganji en Asakusa (Edo)" de Katsushika Hokusai (18329
“Vista del monte Fuji desde el templo Honganji en Asakusa” de Katsushika Hokusai (1832)

Shirobako

La verdad es que no me atraía mucho ver esta serie, pero Jeweelm (gracias, majísima) me la recomendó y no me arrepiento de estar siguiéndola. No es que me entusiasme, pero la encuentro interesante; resulta moderadamente divertida y cercana. Este anime, que es de vocación coral, realmente se centra en el proceso creativo (guión, producción, ekonte, etc) de una serie de animación japonesa. Las cinco protagonistas son el medio a través del cual se cuentan las idas y venidas, dificultades, satisfacciones y situaciones absurdas con las que se topan los profesionales de este gremio. Un slice of life de la industria del animeUn auto-homenaje que les está saliendo, de momento con 10 capítulos, bastante bien. Se nota que hay cariño detrás y que han disfrutado (y disfrutan) haciéndola. Hay además guiños y pullas afectuosas constantes a estudios, seiyû, directores, series, etc. del mundo real para el que sepa identificarlos. Pero claro, si el tema en sí interesa una mierda, pues esta serie se convierte automáticamente en una caída libre al coma profundo; porque a pesar de que todos los personajes se esbozan lo suficiente para ser reconocibles, son realmente pinceladas en un cuadro impresionista: hay que tomar distancia y ver el conjunto para reparar en que esos personajes y sus circunstancias están al servicio del tema primordial (el anime). Lo que no veo tan claro es que la serie vaya a aguantar de esta manera 24 capítulos… Muchos me parecen para mantener el interés sin recurrir a un desarrollo argumental más profundo. Lo lógico sería empezar a meterse algo más en harina, porque si no es así, un pseudo-documental de más de 20 episodios lo aguantará su abuela.

Shirobako 2

Sanzoku no Musume Ronja 山賊の娘ローニャ

Odio el CGI de esta serie. CON TODAS MIS FUERZAS. Creo que ya lo he comentado en alguna ocasión. No consigo acostumbrarme. Y van ya 10 capítulos. ¿Por qué continúo viéndola? No lo sé. No me entiendo (lloro). Quizás se deba a mi fanatismo por Ghibli. Tengo que verlo, es Ghibli, joder. Pero no puedo evitar sentirme imbécil muchos instantes. Ya sabía en qué berenjenales me metía al decidir seguirla: animación por ordenador y orientación infantil. Y eso que quede claro, es una serie hecha exclusivamente para el placer completo de los niños. Un adulto también puede disfrutarla, cómo no, pero ni de coña de la misma manera. No hay segundas lecturas ni otros planos de interpretación. Es lo que es. Pienso que a pesar del CGI (vuelvo a llorar) y su tratamiento, está siendo una serie bastante decente. Tiene momentos palpitantes y francamente tiernos, la verdad. No obstante, debo sincerarme: dudo que después de Navidades continúe con ella. Me estoy empezando a cansar ya.

ronja2

Por una lado, es desalentador encontrarse con una temporada invernal de este calibre, donde prácticamente todo lo que me interesa son segundas partes de animes anteriores. Por otro, me lo planteo como una oportunidad de distribuirme material pendiente y también de exploración-hallazgo de series y mangas desconocidos para mí (que los hay a patadas).

A día de hoy, tengo en mente interceptar el paso a Durarara!! x2 Shou, Kamisama Hajimemashita, Tsukimonogatari, Death Parade y Jojo’s Bizarre Adventure. FIN. Salvo Death Parade, que es la serialización del corto Death Billiards, el resto son continuaciones de animes previos. Meh.

Me parece inútil hacer un desglose de cada uno de ellos por tres motivos:

1 – Son bien conocidos por casi todo el mundo.

2 – Hay blogs que ya lo han hecho (o lo harán) con bastante más tino que yo y mejor informados.

3 – Me da pereza.

Tengo especial curiosidad por Death Billiards y muchas ganas de reencontrarme con Tomoe y Nanami. No sé si en Kamisama continuarán con el arco argumental del manga, porque ya en la primera temporada hubo pequeñas variaciones, pero aún así espero que mi ración de shoujo esté bien cubierta sin que me defraude (que en el caso de este género suele pasarme a menudo).

kamisama

Y sí, como estáis deduciendo, me largo a mimir. Adooooro dormir. Y soñar. Y esas cosas.

5 y 5 del 2014

¡Vivan las listas! Sobre todo cuando se aproxima el fin de año. Antes de que comience el verdadero tifón de inventarios y recapitulaciones (y yo me largue a mi casita para discutir con la familia y cantar c’est le jour de la noël, ugh), voy a contribuir también a la que será la marabunta navideña. Mis cinco animes favoritos del año. Mis cinco decepciones del 2014. Recuerda: no estoy injuriando a tu padre, a tu hermana o miccionando sobre la memoria de tus antepasados; son opiniones individuales  sobre series de animación. Si algo te molesta tanto como para tener que reprimir un ansia incontenible de insultarme, respira hondo y cierra la pestaña. Fácil, ¿verdad? No obstante, el diálogo cortés y pacífico siempre será bienvenido.

FAVEONES

Son mis preferidos, que no corresponden a los que considero mejores. Creo que así es mucho más honesto por mi parte. Tampoco los voy a colocar en ningún tipo de progresión. Son los que son y todos me han hecho disfrutar, pensar y fascinado a su manera.

Ping Pong the animation

ピンポン 

Lo mío nunca ha sido el spokon. Es un género que suele aburrirme, pero Ping Pong es un universo distinto. Reconozco que me lancé a verla simplemente porque estaba detrás Taiyô Matsumoto. Punto. Y no me arrepentí en absoluto. La propuesta visual, para empezar, es innovadora; bebiendo de fuentes tan dispares como el op-art, el cómic clásico o el surrealismo… pero con una inocencia y dinamismo geniales. Y qué decir del argumento y cómo lo desarrollan… la palabra es emocionante. La variedad de sentimientos además que despiertan conforme va avanzando la historia es inteligente y para nada pastosa; con un estupendo análisis psicológico de sus personajes. Para mí es una serie única y original, en muchos aspectos una auténtica disidente.

pingpong

Gekkan Shoujo Nozaki-kun

月刊少女野崎くん

Está aquí entre mis cinco favoritas del año porque es la que más me ha hecho reír. Por ese motivo tan simple e idiota. Por supuesto, esta serie tiene más virtudes que la de hacerme lanzar carcajadas (que debo agregar no es nada fácil). La comedia, por regla general, se suele convertir para mí más en un estorbo que en un aliciente… con Gekkan Shoujo Nozaki-kun no ha sido así. La larga lista de majaderías e incoherencias que han cometido sus personajes han logrado que este anime se haya ganado mi más completo respeto. No es ni la mejor serie del año (ni siquiera la de su temporada), ni la más trascendente; tampoco tiene una animación alucinante ni cuenta una historia inédita. Ni falta que le hace. Pero gracias a ella, mi verano (los odio) fue muchííííísisisisimo más llevadero y feliz. Gracias.

nozaki-kun2

Shingeki no Bahamut: Genesis

神撃のバハムート

Aunque la caguen con un final abyecto con el que me den ganas de rajarles el cuello a todos los miembros de su staff, Shingeki no Bahamut hace tiempo que me dejó como una cucaracha patas arriba. Por todo lo que me ha hecho disfrutar hasta ahora (que es casi demasiado), se encuentra ya entre mis animes favoritos de este 2014. No tengo mucho que añadir a lo que he escrito antes sobre esta serie. Es la hostia en vinagre, sin más.

liar

Hôzuki no Reitetsu

鬼灯の冷徹

Hay muchas razones por las que este anime me ha hecho gozar como un animal. El tema sobrenatural siempre me tira mucho, y si a ello se le une una base tradicional folclórica o religiosa, ya empiezo a salivar desaforadamente. Admito que no es una serie para todos los públicos: su estructura interna, con divisiones auto-conclusivas, no ha convencido a mucha gente; es necesario poseer unos rudimentos básicos sobre budismo y cultura japonesa para conseguir interpretar algunos de los gags (no es muy exportable, la verdad); y el que se metan a saco con chinos y occidentales (ese tufillo nacionalistilla japonés jeje), ha provocado que se la ignore o directamente se la califique de mediocre. Para mí Hôzuki no Reitetsu es un anime literalmente incomprendido (fuera de Japón, claro). Pero no estoy aquí para justificarlo. A mí me ha divertido y seducido a partes iguales. Todos los guiños y referencias que aparecen, así como la delicadeza y cuidado esmerado del arte, son solo la guinda de un pastel que devoré con verdadero placer.

hozuki

Parasyte

寄生獣 セイの格率

No finalizará en este 2014, así que se encuentra suspendida entre dos años en realidad; pero como me sucede con Shingeki no Bahamut, hasta ahora, me está entusiasmando mucho más que otras series de este 2014 que he visto completas. El potencial que posee además es tremendo si lo saben aprovechar. Con sus virtudes y sus defectos, Parasyte es un anime sobresaliente y que ha ido activando su tempo con lucidez. Veremos qué sucede finalmente. Podría mencionar también, como animes que me han gustado por encima de la media, Barakamon, Knights of Sidonia, JoJo’s Bizarre Adventure, Hitsugi no Chaika o cositas delicadas y kawaii como One week friends. Poco más. Cada vez soy más pulguillas y menos tolerante, lo que provoca que me pierda otras buenas series. Pero bueno, que tampoco va a estallar el mundo si no las veo.

oneweekfriends

MEHONES

En esta lista no incluyo únicamente animes mierder, solo son series que me han desencantado. Entre estas cinco, las hay de dos tipos: decepciones sin más y detritos de rinoceronte. Algunas me han aburrido, otras me han espantado y también hay una que he abandonado directamente. Como en la lista de favoritos, el orden en el que aparecen no es indicio de nada. Aquí van mis mediocridades del 2014.

Psycho-Pass 2

サイコパス 2

Solo he visto seis capítulos y el resto he decidido dejarlos para estas Navidades. Pero con esta media docena, ya me he podido hacer una idea general y la palabra es desilusión. Sabía que no iba a estar a la altura de su predecesora, pero tampoco esperaba tal despropósito (por ahora). Se están meando textualmente en el legado de la primera temporada. Tal cual. Ya lo primero que te viene a la cabeza es encontrar una razón lógica para que realizaran una segunda etapa. ¡¡¿¿POR QUÉ??!! Because fuck you, that’s why. Y ya está. Me producía mucha tristeza seguir viendo Psycho-Pass 2, por eso la he aparcado; pero la veré, la veré completa aunque luego lo lamente.

Psycho-Pass2

Ao Haru Ride

アオハライド

Blue spring ride… o de cómo meter la pata a pesar de seguir a rajatabla un manga precioso. El motivo es muy sencillo: no haber hecho mas que 12 capítulos. Yo no sé si es que se leyeron el manga mientras defecaban en el baño, más concentrados en su esfínter que en lo que tenían entre manos, o es que tenían programado hacer una segunda temporada… esas son mis incógnitas. Pero el resultado no ha podido ser más decepcionante. Los fans del manga lo sabemos, y apena bastante lo que ha sucedido, porque se temía desde el momento en que anunciaron que solo serían una docena. Claro que me ha gustado ver en pantalla a Futaba & co. (aunque la animación de algunos capítulos intermedios era un poco lastimosa), pero han dejado todo en agua de borrajas. Meh total.

aoharuride

Brynhildr in the darkness

極黒のブリュンヒルデ

Todavía no entiendo cómo fui capaz de finalizarla completa (me pasa demasiadas veces esto ya, soy la terquedad personificada), pero lo hice. Probablemente es mi confianza mentecata en Lynn Okamoto (no aprendo, no aprendo). Pero desde los horribles openings (sobre todo el segundo, AAGHH), pasando por el desarrollo ortopédico de un argumento completamente desaprovechado hasta los personajes manifiestamente mongoloides, Brynhildr in the darkness es un bodrio de proporciones épicas. Y todo lleno de lolis para rematarlo. Ejemplo claro de cómo un harem no debe hacerse nunca.

brynhildr

Zankyo no Terror

残響のテロル

Terror in Resonance ha sido una decepción nítida. Pero no puedo decir que me haya parecido mala ni que no haya cumplido con su función de distracción y disfrute. Porque a pesar de los pesares, de cómo se han desperdiciado ideas y se ha optado por la vía conservadora, Zankyo no Terror le ha dado mil vueltas a abundantes series de este 2014. Se ha quedado en anime decente tirando a gris. De Watanabe sensei se esperaba más… muuuucho más.

zankyo2

Bishoujo Senshi Sailor Moon: Crystal

美少女戦士セーラームーン

Aquí ya di mis impresiones sobre este reboot de la mítica Sailor Moon. Quizás en estos momentos la serie haya mejorado o quizás no, la verdad es que no me he interesado en averiguarlo; pero estando Toei detrás, la animación seguirá siendo cochambrosa fijo… y si continúan fieles al manga, persistirá en los mismos vicios que detecté en un inicio. Una pena que a los clásicos se los utilice de tablao flamenco… pero bueno, siempre nos quedará París.

sailor

El año va llegando a su fin y yo poco a poco voy dirigiendo la vista hacia mi lecho… ¡a dormir! AMO MI CAMAAAAA