Colofones otoñales – 2

Como son dos animes solamente los que voy a repasar y no pienso extenderme demasiado, aprovecharé esta entrada también para comentar lo que he seleccionado de la temporada invernal 2015. Tampoco es mucho, la estación se presenta raquítica, al menos para mis inclinaciones… a no ser que haya alguna sorpresa de la que no tenga constancia. Que también puede ser.

"Vista del monte Fuji desde el templo Honganji en Asakusa (Edo)" de Katsushika Hokusai (18329
“Vista del monte Fuji desde el templo Honganji en Asakusa” de Katsushika Hokusai (1832)

Shirobako

La verdad es que no me atraía mucho ver esta serie, pero Jeweelm (gracias, majísima) me la recomendó y no me arrepiento de estar siguiéndola. No es que me entusiasme, pero la encuentro interesante; resulta moderadamente divertida y cercana. Este anime, que es de vocación coral, realmente se centra en el proceso creativo (guión, producción, ekonte, etc) de una serie de animación japonesa. Las cinco protagonistas son el medio a través del cual se cuentan las idas y venidas, dificultades, satisfacciones y situaciones absurdas con las que se topan los profesionales de este gremio. Un slice of life de la industria del animeUn auto-homenaje que les está saliendo, de momento con 10 capítulos, bastante bien. Se nota que hay cariño detrás y que han disfrutado (y disfrutan) haciéndola. Hay además guiños y pullas afectuosas constantes a estudios, seiyû, directores, series, etc. del mundo real para el que sepa identificarlos. Pero claro, si el tema en sí interesa una mierda, pues esta serie se convierte automáticamente en una caída libre al coma profundo; porque a pesar de que todos los personajes se esbozan lo suficiente para ser reconocibles, son realmente pinceladas en un cuadro impresionista: hay que tomar distancia y ver el conjunto para reparar en que esos personajes y sus circunstancias están al servicio del tema primordial (el anime). Lo que no veo tan claro es que la serie vaya a aguantar de esta manera 24 capítulos… Muchos me parecen para mantener el interés sin recurrir a un desarrollo argumental más profundo. Lo lógico sería empezar a meterse algo más en harina, porque si no es así, un pseudo-documental de más de 20 episodios lo aguantará su abuela.

Shirobako 2

Sanzoku no Musume Ronja 山賊の娘ローニャ

Odio el CGI de esta serie. CON TODAS MIS FUERZAS. Creo que ya lo he comentado en alguna ocasión. No consigo acostumbrarme. Y van ya 10 capítulos. ¿Por qué continúo viéndola? No lo sé. No me entiendo (lloro). Quizás se deba a mi fanatismo por Ghibli. Tengo que verlo, es Ghibli, joder. Pero no puedo evitar sentirme imbécil muchos instantes. Ya sabía en qué berenjenales me metía al decidir seguirla: animación por ordenador y orientación infantil. Y eso que quede claro, es una serie hecha exclusivamente para el placer completo de los niños. Un adulto también puede disfrutarla, cómo no, pero ni de coña de la misma manera. No hay segundas lecturas ni otros planos de interpretación. Es lo que es. Pienso que a pesar del CGI (vuelvo a llorar) y su tratamiento, está siendo una serie bastante decente. Tiene momentos palpitantes y francamente tiernos, la verdad. No obstante, debo sincerarme: dudo que después de Navidades continúe con ella. Me estoy empezando a cansar ya.

ronja2

Por una lado, es desalentador encontrarse con una temporada invernal de este calibre, donde prácticamente todo lo que me interesa son segundas partes de animes anteriores. Por otro, me lo planteo como una oportunidad de distribuirme material pendiente y también de exploración-hallazgo de series y mangas desconocidos para mí (que los hay a patadas).

A día de hoy, tengo en mente interceptar el paso a Durarara!! x2 Shou, Kamisama Hajimemashita, Tsukimonogatari, Death Parade y Jojo’s Bizarre Adventure. FIN. Salvo Death Parade, que es la serialización del corto Death Billiards, el resto son continuaciones de animes previos. Meh.

Me parece inútil hacer un desglose de cada uno de ellos por tres motivos:

1 – Son bien conocidos por casi todo el mundo.

2 – Hay blogs que ya lo han hecho (o lo harán) con bastante más tino que yo y mejor informados.

3 – Me da pereza.

Tengo especial curiosidad por Death Billiards y muchas ganas de reencontrarme con Tomoe y Nanami. No sé si en Kamisama continuarán con el arco argumental del manga, porque ya en la primera temporada hubo pequeñas variaciones, pero aún así espero que mi ración de shoujo esté bien cubierta sin que me defraude (que en el caso de este género suele pasarme a menudo).

kamisama

Y sí, como estáis deduciendo, me largo a mimir. Adooooro dormir. Y soñar. Y esas cosas.

5 y 5 del 2014

¡Vivan las listas! Sobre todo cuando se aproxima el fin de año. Antes de que comience el verdadero tifón de inventarios y recapitulaciones (y yo me largue a mi casita para discutir con la familia y cantar c’est le jour de la noël, ugh), voy a contribuir también a la que será la marabunta navideña. Mis cinco animes favoritos del año. Mis cinco decepciones del 2014. Recuerda: no estoy injuriando a tu padre, a tu hermana o miccionando sobre la memoria de tus antepasados; son opiniones individuales  sobre series de animación. Si algo te molesta tanto como para tener que reprimir un ansia incontenible de insultarme, respira hondo y cierra la pestaña. Fácil, ¿verdad? No obstante, el diálogo cortés y pacífico siempre será bienvenido.

FAVEONES

Son mis preferidos, que no corresponden a los que considero mejores. Creo que así es mucho más honesto por mi parte. Tampoco los voy a colocar en ningún tipo de progresión. Son los que son y todos me han hecho disfrutar, pensar y fascinado a su manera.

Ping Pong the animation

ピンポン 

Lo mío nunca ha sido el spokon. Es un género que suele aburrirme, pero Ping Pong es un universo distinto. Reconozco que me lancé a verla simplemente porque estaba detrás Taiyô Matsumoto. Punto. Y no me arrepentí en absoluto. La propuesta visual, para empezar, es innovadora; bebiendo de fuentes tan dispares como el op-art, el cómic clásico o el surrealismo… pero con una inocencia y dinamismo geniales. Y qué decir del argumento y cómo lo desarrollan… la palabra es emocionante. La variedad de sentimientos además que despiertan conforme va avanzando la historia es inteligente y para nada pastosa; con un estupendo análisis psicológico de sus personajes. Para mí es una serie única y original, en muchos aspectos una auténtica disidente.

pingpong

Gekkan Shoujo Nozaki-kun

月刊少女野崎くん

Está aquí entre mis cinco favoritas del año porque es la que más me ha hecho reír. Por ese motivo tan simple e idiota. Por supuesto, esta serie tiene más virtudes que la de hacerme lanzar carcajadas (que debo agregar no es nada fácil). La comedia, por regla general, se suele convertir para mí más en un estorbo que en un aliciente… con Gekkan Shoujo Nozaki-kun no ha sido así. La larga lista de majaderías e incoherencias que han cometido sus personajes han logrado que este anime se haya ganado mi más completo respeto. No es ni la mejor serie del año (ni siquiera la de su temporada), ni la más trascendente; tampoco tiene una animación alucinante ni cuenta una historia inédita. Ni falta que le hace. Pero gracias a ella, mi verano (los odio) fue muchííííísisisisimo más llevadero y feliz. Gracias.

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Shingeki no Bahamut: Genesis

神撃のバハムート

Aunque la caguen con un final abyecto con el que me den ganas de rajarles el cuello a todos los miembros de su staff, Shingeki no Bahamut hace tiempo que me dejó como una cucaracha patas arriba. Por todo lo que me ha hecho disfrutar hasta ahora (que es casi demasiado), se encuentra ya entre mis animes favoritos de este 2014. No tengo mucho que añadir a lo que he escrito antes sobre esta serie. Es la hostia en vinagre, sin más.

liar

Hôzuki no Reitetsu

鬼灯の冷徹

Hay muchas razones por las que este anime me ha hecho gozar como un animal. El tema sobrenatural siempre me tira mucho, y si a ello se le une una base tradicional folclórica o religiosa, ya empiezo a salivar desaforadamente. Admito que no es una serie para todos los públicos: su estructura interna, con divisiones auto-conclusivas, no ha convencido a mucha gente; es necesario poseer unos rudimentos básicos sobre budismo y cultura japonesa para conseguir interpretar algunos de los gags (no es muy exportable, la verdad); y el que se metan a saco con chinos y occidentales (ese tufillo nacionalistilla japonés jeje), ha provocado que se la ignore o directamente se la califique de mediocre. Para mí Hôzuki no Reitetsu es un anime literalmente incomprendido (fuera de Japón, claro). Pero no estoy aquí para justificarlo. A mí me ha divertido y seducido a partes iguales. Todos los guiños y referencias que aparecen, así como la delicadeza y cuidado esmerado del arte, son solo la guinda de un pastel que devoré con verdadero placer.

hozuki

Parasyte

寄生獣 セイの格率

No finalizará en este 2014, así que se encuentra suspendida entre dos años en realidad; pero como me sucede con Shingeki no Bahamut, hasta ahora, me está entusiasmando mucho más que otras series de este 2014 que he visto completas. El potencial que posee además es tremendo si lo saben aprovechar. Con sus virtudes y sus defectos, Parasyte es un anime sobresaliente y que ha ido activando su tempo con lucidez. Veremos qué sucede finalmente. Podría mencionar también, como animes que me han gustado por encima de la media, Barakamon, Knights of Sidonia, JoJo’s Bizarre Adventure, Hitsugi no Chaika o cositas delicadas y kawaii como One week friends. Poco más. Cada vez soy más pulguillas y menos tolerante, lo que provoca que me pierda otras buenas series. Pero bueno, que tampoco va a estallar el mundo si no las veo.

oneweekfriends

MEHONES

En esta lista no incluyo únicamente animes mierder, solo son series que me han desencantado. Entre estas cinco, las hay de dos tipos: decepciones sin más y detritos de rinoceronte. Algunas me han aburrido, otras me han espantado y también hay una que he abandonado directamente. Como en la lista de favoritos, el orden en el que aparecen no es indicio de nada. Aquí van mis mediocridades del 2014.

Psycho-Pass 2

サイコパス 2

Solo he visto seis capítulos y el resto he decidido dejarlos para estas Navidades. Pero con esta media docena, ya me he podido hacer una idea general y la palabra es desilusión. Sabía que no iba a estar a la altura de su predecesora, pero tampoco esperaba tal despropósito (por ahora). Se están meando textualmente en el legado de la primera temporada. Tal cual. Ya lo primero que te viene a la cabeza es encontrar una razón lógica para que realizaran una segunda etapa. ¡¡¿¿POR QUÉ??!! Because fuck you, that’s why. Y ya está. Me producía mucha tristeza seguir viendo Psycho-Pass 2, por eso la he aparcado; pero la veré, la veré completa aunque luego lo lamente.

Psycho-Pass2

Ao Haru Ride

アオハライド

Blue spring ride… o de cómo meter la pata a pesar de seguir a rajatabla un manga precioso. El motivo es muy sencillo: no haber hecho mas que 12 capítulos. Yo no sé si es que se leyeron el manga mientras defecaban en el baño, más concentrados en su esfínter que en lo que tenían entre manos, o es que tenían programado hacer una segunda temporada… esas son mis incógnitas. Pero el resultado no ha podido ser más decepcionante. Los fans del manga lo sabemos, y apena bastante lo que ha sucedido, porque se temía desde el momento en que anunciaron que solo serían una docena. Claro que me ha gustado ver en pantalla a Futaba & co. (aunque la animación de algunos capítulos intermedios era un poco lastimosa), pero han dejado todo en agua de borrajas. Meh total.

aoharuride

Brynhildr in the darkness

極黒のブリュンヒルデ

Todavía no entiendo cómo fui capaz de finalizarla completa (me pasa demasiadas veces esto ya, soy la terquedad personificada), pero lo hice. Probablemente es mi confianza mentecata en Lynn Okamoto (no aprendo, no aprendo). Pero desde los horribles openings (sobre todo el segundo, AAGHH), pasando por el desarrollo ortopédico de un argumento completamente desaprovechado hasta los personajes manifiestamente mongoloides, Brynhildr in the darkness es un bodrio de proporciones épicas. Y todo lleno de lolis para rematarlo. Ejemplo claro de cómo un harem no debe hacerse nunca.

brynhildr

Zankyo no Terror

残響のテロル

Terror in Resonance ha sido una decepción nítida. Pero no puedo decir que me haya parecido mala ni que no haya cumplido con su función de distracción y disfrute. Porque a pesar de los pesares, de cómo se han desperdiciado ideas y se ha optado por la vía conservadora, Zankyo no Terror le ha dado mil vueltas a abundantes series de este 2014. Se ha quedado en anime decente tirando a gris. De Watanabe sensei se esperaba más… muuuucho más.

zankyo2

Bishoujo Senshi Sailor Moon: Crystal

美少女戦士セーラームーン

Aquí ya di mis impresiones sobre este reboot de la mítica Sailor Moon. Quizás en estos momentos la serie haya mejorado o quizás no, la verdad es que no me he interesado en averiguarlo; pero estando Toei detrás, la animación seguirá siendo cochambrosa fijo… y si continúan fieles al manga, persistirá en los mismos vicios que detecté en un inicio. Una pena que a los clásicos se los utilice de tablao flamenco… pero bueno, siempre nos quedará París.

sailor

El año va llegando a su fin y yo poco a poco voy dirigiendo la vista hacia mi lecho… ¡a dormir! AMO MI CAMAAAAA

Colofones otoñales -1

La temporada de animes otoñales ha sobrepasado ya su ecuador y, poco a poco, se va acercando su conclusión. Visto también cómo va asomando la nariz la próxima de invierno, donde prácticamente no he encontrado casi nada de provecho (al menos para mis gustos), voy a tomármelo con muchíííísima más calma, aparcando para la temporada invernal cacafú que acecha, algunas de las que estaba viendo hasta ahora un poco a matacaballo.  Así que solo continuaré con las que son, de momento, mis tres series favoritas de otoño, Parasyte , Shigatsu wa kimi no Uso y Shingeki no Bahamut: Genesis; y veré finalizar Sanzoku no Musume Ronja y Shirobako.

Los animes cortos como Psycho-Pass 2, Gugure! Kokkuri-san, Hitsugi no Chaika y Fate/Stay/night: Unlimited Bladeworks, los dejaré para las tardes muertas navideñas que tanto me agobian. Gundam: G no Reconguista, Garo e incluso si me aburro mucho Akatsuki no Yona, son carne para mi enero-febrero sin duda.

La verdad es que no sé para qué me organizo tanto, luego mando todo al carajo… pero no está mal planear las cosas un poco.

Escena de nieve en el puente Motonoyanagi de Utagawa Kunisada (1825)

Shigatsu wa kimi no Uso 四月は君の嘘 

Creo que a Shigatsu si no se le pilla la onda puede llegar a parecer un tostón… y es que engaña un poco con esa animación tan mona y esa paleta de colores que recuerda a los melocotones. Seamos francos, la historia en sí no tiene nada especial, pero tampoco lo tenía Barakamon y, no obstante, cada una en su estilo emplea sus talentos eficazmente. Shigatsu de momento peca un poco de pretenciosa en el terreno psicológico pero funcionando solo a medio gas… a los que nos mola el “fango” se nos queda corta; y los que querían una serie más dinámica y sin tanta alegoría (la serie está llena), la encuentran lenta y aburrida. Desde mi punto de vista es muy buena serie y repleta de detalles interesantes (como el uso de la sinestesia, ¡genial!). Lo que no me impide ver sus defectos, claro. Me sorprende lo bien que han llevado el tema del pánico escénico (diferente de los típicos nervios previos a un concierto y que, por cierto, también plasman extraordinariamente); la complejidad de este problema que se encuentra más extendido de lo que se piensa… y es bastante incomprendido. Me gusta cómo han sabido manejar la esperada (e inevitable) carga dramática, sin hacerla pastelosa o exagerada, de una forma sutil pero contundente. Los personajes no es que sean la bomba, pero están perfilados con refinamiento y funcionan; y todavía hay mucho que descubrir de ellos. Creo que una mayoría esperaba algo distinto de Shigatsu, tenía unas expectativas además probablemente altas; y se han encontrado con una serie más convencional de lo que creían en lo que respecta a la historia y los tipos de personajes… y un tratamiento general de la materia, tanto en el desarrollo argumental, los recursos estilísticos y el arte, más intrincados de lo supuesto (con un puntillo surrealista); lo que ha provocado que el resultado total sea desconcertante, hasta algo descompensado. Resumiendo: Shigatsu es una historia que a todos nos suena, que hemos leído y visto muchas veces; pero presentada en un envoltorio peculiar y esmerado. A mí me satisface completamente, porque además toca un tema que me afecta de manera personal y conozco muy bien; así que COMPRO. Compro Shigatsu. Aún así faltan más de la mitad de los episodios, la serie está todavía arrancando, así que todavía queda mucho por ver y decir… para bien (es lo que espero) o para mal.

shigatsu2
Arima-kun, ¡qué pánfilo eres!

Shingeki no Bahamut: Genesis  神撃のバハムート

Y aquí llegó el desmadre, el despiporren, el exceso, el caos… ¡mi amor hecho anime! Me conquistó desde el primer capítulo. Es absolutamente disfuncional. Con una atención a los detalles portentosa. No hay ningún personaje además que quede en la nebulosa de lo gris, parece que estén troquelados; y lejos de ser rígidos por ello, se adaptan como anguilas a la corriente de la locura general. Aparecen multitud de tópicos del género de aventuras y fantasía, pero mezclados sin prejuicio alguno: batallas navales, ejércitos de zombies, naves voladoras lovecraftianas, caballeros en brillantes armaduras, dioses obesos y borrachos, demonios sexies, demonios ridículos (que me expliquen qué es esa “cosa-loli” rosa con muñones parlantes en forma de ositos de peluche, por favor), objetos secretos ominosos, criaturas angélicas insoportables… y Juana de Arco. Toma ya. Se husmeaba casi desde el inicio ya por dónde iba a tirar la serie, pero eso no importa, ¡el viaje está siendo taaaan divertido! Y la cosa avanza, avanza rápido; y apenas hay rastros de harem o fanservice. Y la epicidad. ESA EPICIDAD. OMFG. Aunque la comedia es uno de los puntos fuertes de la serie, el tono épico es solemne y digno. SERIO.

Este anime es todo un espectáculo… y admirablemente sólido, nadie debería perdérselo. Por supuesto, no es perfecto. Nada lo es. Amira, por ejemplo, ya se me está haciendo un poco cansina (aunque esa clase de personajes, tan Leeloo, me encantan); le toca ya evolucionar o ampliarse. Sin embargo lo peor que le podría pasar a Shingeki no Bahamut sería un final que no estuviese a la altura, como un desenlace demasiado abierto, comprensible hasta cierto punto si hubiera una segunda temporada. La energía que mueve este anime demanda un clímax y consumación claros; no hay lugar para ambigüedades. Veremos qué sucede.

Por cierto, tengo que decirlo, lo que me ha tocado la moral un poco-bastante es ese capítulo “recopilatorio” (6.5). ¿Qué narices de utilidad tiene eso? Esperando ansiosamente el séptimo capítulo… ¡y me encuentro con un remix absurdo! Menuda astracanada. 

¡Dales duro, Amira!
¡Dales duro, Amira!

Parasyte: the maxim  寄生獣 セイの格率

La progresión de este anime está siendo impecable. El tapiz se va haciendo más enrevesado, como un arabesco; y la perspectiva se amplía escalonadamente, ofreciendo un horizonte alarmante y sobrecogedor. Creo que no debería añadir más, porque Parasyte está siendo quasiperfecto: animación excelente, desarrollo del argumento excelente, personajes excelentes… Todo esto obviando el manga. No hay que establecer comparaciones, este anime lleva su propio camino… y nos reserva muchas, pero que muchas sorpresas. En mi opinión tiene pintas de ser una de las series de este 2014 por méritos propios. Aunque no se sea fan de la sci-fi o el horror, Parasyte plantea (y planteará) una serie de incertidumbres de diversa índole que trascienden la indumentaria de esos géneros; y que pueden interesar totalmente a cualquier persona con un mínimo de inquietud vital.

parasyte2

Dentro de unos días volveré a la carga con repasos a las dos restantes series que he decidido continuar viendo sin interrupción: Sanzoku no Musume Ronja y Shirobako. Ahora me piro a dormir. Que sea leve.

奇妙な日本

Es un poco absurdo hacer notar que los niveles de bizarrismo en Japón siempre han alcanzado cotas propias de los Sputnik, sobre todo a los ojos de Occidente. Por supuesto, estas extravagancias y rarezas varias han sido plasmadas en numerosos mangas y animes sin ningún tipo de pudor; y se exportan con una candidez y esmero admirables. Es algo que me encanta, esa completa desvergüenza que tienen los japoneses para concebir todo tipo de desvaríos y convertirlos luego en productos hasta rentables. Hay decenas de miles de ejemplos que acreditan que la sinapsis neuronal de los japoneses es distinta a la del resto de humanos del planeta (dicho esto con todo mi amor, que conste).

También hay que aclarar que el bizarrismo tiene un componente subjetivo importante, por eso la siguiente lista que he confeccionado, donde incluyo las 5 animaciones más extrañas con las que me he topado, lo son desde mi perspectiva y experiencia. Seguro que existen series y películas más marcianas que las que incluyo en mi top; y si quieres contribuir con tu granito de arena, siéntete libre de añadir lo que consideres adecuado en los comentarios. Los amantes del disparate y la dementia como yo te lo agradecemos.

Arakawa under the bridge

荒川アンダー ザ ブリッジ

(2010)

arakawa

El anime dadá. Tristan Tzara habría llorado de felicidad viendo esta serie. Puntualizo que solo he visto la primera temporada, con la segunda no me he atrevido. Porque, aunque a nivel visual es creativa y fulgurante (tanto que deslumbra) y su sentido del humor es atrevido y completamente descabellado (como a mí me gusta), tengo que reconocer que en general me satura. Ese aire surrealista que podría recordar a los mejores Monty Phyton, atiborra porque cabalga a un ritmo demasiado rápido (entiendo que pretendieran darle agilidad, pero se les fue un poco la mano); y aunque algunos gags son hilarantes, la mayoría se quedan en el absurdo más elemental, sin calado. No obstante, el argumento es muy salado: el heredero de una gran familia de empresarios japoneses, Ko Ichinomiya, cuyo lema es “nunca le debas nada a nadie”, curiosamente queda en deuda con una extraña muchacha, Nino, que vive bajo un puente del río Arakawa. Nino le salvó la vida cuando Ichinomiya, en calzoncillos, trataba de alcanzar sus pantalones enganchados en la estructura del puente. A partir de entonces, el joven decide vivir con Nino para cancelar su débito, ayudándola a experimentar lo que es el amor. Nino no sabe lo que es ya que, según sus propias declaraciones, es venusiana. Bajo el puente, Ichinomiya conocerá a una cuadrilla de weirdos seriamente perturbados que transformarán su vida. Arakawa under the bridge es estrambótica y divertida cuando se lo propone; desde luego no hay muchas series así… y no sé todavía si eso es una pena o un alivio.

 4

Unko-san: Tsuiteru Hito ni Shika Mienai Yousei

うんこさん ツイてる人にしか見えない妖精

(2009)

Unko-san y sus amiguitos
Unko-san y sus amiguitos

En Isla Afortunada vive un hada muy especial… un hada que es capaz de otorgar y restaurar la buena suerte a aquellos menos favorecidos. Esta hada, Unko-san,  vive rodeada de otros yousei (espíritus mágicos) que tienen de característica principal ser cacas. Sí, son hadas, pero hadas con forma de zurullo.

No debería haberme impactado tanto el asunto, sobre todo con antecedentes como las famosas bostas de colores del Dr. Slump de Akira Toriyama; o fuera ya de la animación japonesa, Mr. Hankey/Señor Mojón en South Park. Pero es que en esta serie de 13 capítulos no son personajes secundarios, son protagonistas. Una isla pletórica de mierdas vivientes.

Gracias a Luzbel, son episodios de escasos 2 minutos y medio. Pero aún así, hay tiempo suficiente para narrar incongruencias de este tipo: una caca que no puede pagar las facturas del hospital, decide abandonarse a la delincuencia. Seguidamente intenta suicidarse (meanwhile aparece un toro con un solo cuerno embistiendo a diestro y siniestro) y, finalmente gracias a Unko-san y una granja de ostras marinas (wtf!!), su suerte cambia y todo termina genial.

Nada más que añadir. El concepto de por sí ya de un excremento parlante debería decirlo todo.

3

Tenshi no Tamago 

 天使のたま

(1985)

tenshi

Una OVA old school completamente inclasificable y que cuando vi la primera vez, me dejó con el culo torcido. El huevo del ángelNo entendí nada. Salvo por la tremenda experiencia sensorial que supuso (es innegable que se trata de una auténtica obra de arte en todos los aspectos) la aplastante carga simbólica me asfixió y dejó con la cabeza vacía. Por eso la volví a ver una segunda vez. Y una tercera. Y una cuarta. Y… no he contado todas las ocasiones, han sido muchas. Tenshi no Tamago es hipnótica, desolada, con una fragancia gótica que evoca paisajes oníricos donde los arquetipos del inconsciente afloran con un lirismo desconcertante. Es una joya oscura que periódicamente re-visiono y en la cual siempre, SIEMPRE, encuentro nuevos matices. La verdad es que es una obra rara de cojones; su interpretación es muy compleja y no concluyente, aunque es manifiesto su núcleo de naturaleza existencialista y ciertas facetas cristianas. Es maravilloso ver este anime porque genera preguntas y obliga a la reflexión. No voy a explicar su argumento, no merece la pena, sería como intentar someter y reducir en la jaula del intelecto un monstruo de la imaginación.

Por cierto, los que parieron esta extraña criatura fueron Yoshitaka Amano y Mamoru Oshii. OJO AL PARCHE.

2

Serial Experiments Lain

シリアルエクスペリメンツレイン

(1998)

lain

Serie de hace casi veinte años y que, a pesar del tiempo transcurrido, sigue en plena vigencia. Y continuará percibiéndose como una auténtica marcianada. Es indescriptible.

La animación es austera pero eso carece de importancia, ya que lo que busca la serie en realidad es pegarte un tiro a bocajarro en el cerebro. La primera palabra que se me ocurre en relación a este anime es cubismo. El cubismo pictórico de Gris o el cubismo literario de Apollinaire. Serial Experiments Lain aborda la psique humana desde perspectivas inesperadas y luego las ensambla fabricando una realidad irreconocible. La epistemología filosófica (teoría del conocimiento) es la médula de la serie; una epistemología enfocada en la tecnología y las consecuencias derivadas de su inclusión en la estructura social. ¿No os estáis enterando de nada? Tranquilos, es muy posible que tras ver esta serie continuéis sin comprender. O quizás sí. Pero nadie os librará de la sensación de que Serial Experiments Lain es excepcionalmente compleja e insólita. Solo recomendable para forofos de las pajas mentales supremas. Ghost in the shell resulta hasta ingenua comparada con esta barbaridad.

1

Shoujo Kakumei Utena

少女革命ウテナ

(1997)

utena

WHAT THE HELL???!! Eso es lo que pensé cuando terminé de ver este anime, que resulta que es uno de mis favoritos de todos los tiempos. Por supuesto, con el transcurrir de los años, volví a tropezarme con series y películas que insistieron de nuevo en dejarme el cerebro como un cubo de Rubik que se ha manoseado hasta la exasperación. Pero Utena siempre será especial para mí por ser the first one. La primera en joderme la cabeza, quiero decir.

Utena es engañosa, pues se disfraza con los ropajes de un mahou shoujo inofensivo que, paulatinamente, se va tornando en algo absolutamente enfermizo y venenoso. Una verdadera deconstrucción del género donde los clichés se trituran como en una batidora. Nada es lo que parece, tras una capa aparece otra aparentemente contradictoria; y la lectura simbólica de cada detalle es fascinante. 39 capítulos de alegorías, tabúes sexuales reprimidos (pero bestiales) y duelos de esgrima.

Una de las cosas que más me costó interpretar fueron las personalidades poliédricas de todos los personajes. DE TODOS. Era joven e impresionable, lo admito, pero a pesar de ello, cada vez que vuelvo a enfrentarme a Utena, redescubro a sus protagonistas hasta el punto de odiar a uno que antes adoraba o viceversa. Aunque siempre llego a una misma conclusión: necesitan un buen psiquiatra. Pero uno muy bueno. O mejor, varios.

La trama comienza con Utena Tenjou, una muchacha que al morir sus padres, es consolada por un misterioso “príncipe” que le regala un anillo con una rosa grabada. Al llegar a la adolescencia, entra en el prestigioso instituto Ohtori donde destaca por su carácter indomable, aunque sigue sin olvidar a su “príncipe”. Allí conoce a Anthy Himemiya, a la que defiende en un momento en el que un miembro del Consejo de Estudiantes la maltrata. Entonces, sorprendida, descubre que todos los miembros del reducido Consejo de Estudiantes lucen un anillo idéntico al suyo… La tormenta se ha desencadenado.

Dudaba en poner en esta lista también Tatami Galaxy,  Paprika o el anime de Aku no Hana. Hay tantas bizarradas solitarias en el mundo que desconocemos y que deberíamos apadrinar…

Doremifasolasido

"Dos damas tocando el Biwa y el Koto" de Kubo Shunman (1815)
Dos damas tocando el Biwa y el Koto” de Kubo Shunman (1815)

Cada vez que me enfrento a un anime nuevo, siempre respiro profundamente y pienso: “que la música del opening no sea demasiado mierdosa, por favor.”

Amo la animación japonesa. Eso es un hecho para mí incontestable desde que tenía 4 años, sin embargo…

No sé, será que lo mío no es el J-pop (definitivamente creo que NO); será que llevo muy mal el abuso de sintetizadores, la sobrecarga de arreglos, las melodías demasiado dulzonas, las voces soprano idiotoides y las velocidades absurdas. Me parece tan kitsch esa mezcla de instrumentación occidental con la sensibilidad japonesa que, lo admito, cuando es muy pasado de vueltas, me fascina y lo trago; pero por regla general, me horripila. A veces me da risa también.

Lo sé, me enfrento a la incomprensión de casi el 99’99% de los amantes del anime. Qué le voy a hacer. Eso no significa que no reconozca los méritos de mi querido Kaoru Wada, el gran Susumu Hirasawa o de una de mis compositoras favoritas, Yoko Kanno.

Porque no estoy hablando además de las bandas sonoras, sino de las coplillas y graciosas tonadas con las que, se supone, presentan, amenizan y abren el apetito al espectador. Eso no me suele suceder a mí.

Podría citar tantos ejemplos que me han espantado… buf.

Toradora! es un anime refrescante y tierno con un (primer) tema de apertura, (プレパレード Pureparēdo) que es de las cosas más horrendas y descoyuntadas que he escuchado en mi vida. Another es otra serie que merece la pena; entretenida y perfecta para los fans del terror… pero es preferible meterse un lápiz recién afilado en los oídos y perforarse los tímpanos antes que aguantar esa “cosa” pomposa y hortera  (Kyomu Densen de ALI PROJECT) con la que empieza. El primer opening de Naruto (R★O★C★K★S de Hound Dog) es una especie de refrito mal asimilado del Legs de ZZ Top y la sintonía del Knight Rider de David Hasselhoff. Uno de mis animes favoritos de siempre, Shōjo Kakumei Utena, posee una de las canciones de inicio que más me han desquiciado jamás: es vulgar, afectada y extremedamente pegajosa. Y por no irme tan atrás en el tiempo, Sidonia no Kishi tiene también, para mí, una de las canciones más repelentes de este año (esas putas gaitas, qué dolorrrrr) junto a la deformidad sonora del segundo opening de Gokukoku no Brynhildr.

Así podría continuar ad infinitum. Y no es plan, claro.

Pues sí, en "Another" mejor habrían hecho en poner a Chuck Berry...
Pues sí, en “Another” mejor habrían hecho en poner a Chuck Berry…

Es cierto que todo esto es cuestión de gustos (nos ha jodido) y que si estos abortos musicales se escuchan un par de veces, uno se puede llegar hasta a acostumbrar. Pero a mí no me da la gana de acostumbrarme, no quiero que se me “haga callo” con lo que considero es un cagarro y encima sin necesidad alguna… Así que me los salto (lógicamente).

La música en mi vida tiene un papel bastante relevante tanto a nivel personal como profesional, por lo que me resulta inevitable el fijarme (y haberme fijado) en esos detalles baladíes como el de los temas de apertura de las series que veo. Eh, que tampoco tiene mayor importancia, al fin y al cabo, lo que interesa es que el anime guste, se pueda disfrutar en general… pero este es un tema que siempre ha estado ahí pendiente para mí. Por supuesto que hay series cuyos openings me han gustado y me encantan; pero desgraciadamente también son los menos.

Mangas mierder a los que no arrimarse ni enfundado en un ILC Dover Chemturion 3525 (nº1)

Aaaaah… los mangas mierder son dañinos e innumerables como las pulgas y piojos. Así que hoy voy a inaugurar la primera entrada (de las que serán muchas más) de esta sección del blog, dedicada a esos engendros perversos con los que uno se topa de vez cuando… y que hacen que te preguntes a ti mismo por qué hay tanta maldad en el mundo. La selección que voy a hacer es completamente arbitraria, no sigue ninguna pauta, salvo la de haber conseguido generar en mi persona sensaciones y pensamientos bastante desagradables. Si es la primera vez que caes en este blog, no te apures si te sientes agraviado al encontrar algunos de tus mangas favoritos puestos a caldo. Solo tienes que darle a esa X que hay en el vértice superior derecho de tu pantalla y olvidar lo que has leído.

Hoy comenzaré con la porquería más reciente que he terminado de leer. Que aproveche.

Black Bird

ブラックバード

La madre que me parió. ¡¿Quién cojones me mandaría a mí leer esta montaña de basura?! Es lo que pasa cuando se tiene debilidad por el folclore japonés y sus criaturas. Qué bien, salen tengu… y shirohebi… y kitsune (aunque aquí utilizan un término más inusual, el de youko)… y, y, y vaya piece of crap, colega. Desde luego esto no es Inuyasha; ni siquiera Kamisama Hajimemashita.

Black Bird es un shoujo de corte sobrenatural de la peor especie: sensiblero, folletinesco, repleto de bishies irritantes, predecible como una canción de parvulario y unos protagonistas principales a los que dan ganas de reventarles la cabeza desde la primera viñeta. Todavía me parece increíble el éxito que ha tenido y que le dieran encima un premio Shogakukan. El mundo está mal, PERO MUY MAL.

El personaje principal femenino, Misao Harada, cumple con todos los peores estereotipos que pueda tener una heroína de shoujo. Es una gaznápira de corte escandalosamente Mary Sue que se pega media historia (y la otra mitad también) llorando, desmayándose, sonrojándose, con unas taquicardias y arritmias nada sanas y, por supuesto, siendo maltratada, vapuleada, violada, arrojada por ventanas y tejados (en serio), envenenada y continuamente rescatada a lo largo de todo el manga. Tiene la tradicional personalidad frágil y bondadosa, de actitud inexplicablemente pasiva ante todo lo que le ocurre (¡que te están ahostiando, joder, haz algo!); y la típica fijación obsesiva por su amor.

harada

Su pareja, el tengu Kyo Usui, es el característico malote tío bueno con una actitud totalmente abusiva y manipuladora hacia Misao.  La trata como si fuera una discapacitada intelectual (la pobreta no es que sea muy lista, pero joder…); y sus celos y brutalidades son de patadón cósmico en la entrepierna. Toda una alhaja de varón al que mantener a la distancia de Plutón si se quiere gozar de un mínimo de higiene mental. Eso sí, todo es porque siente tanta devoción, le devora un amor tal, que no puede contenerse a veces. A TOPE, MUY A TOPE.

Claro que sí, machote
Claro que sí, machote

El argumento no es ni insólito ni tampoco se desarrolla de manera asombrosa (todo lo contrario). Son 84 capítulos para contar una historia que con 10 habría quedado finiquitada (y gracias). Este manga pierde la continuidad además en multitud de ocasiones, haciéndolo un fastidio. La trama no progresa con naturalidad, las disputas por el poder (¡ejem!) entre los youkai son infantiles e irrisorias. Hay un superávit de besitos y magreos varios muy indigesto. Estas deficiencias son también lógicas ya que Black Bird enseña sus cartas demasiado pronto, y con algo tenía que rellenar la autora, Kanoko Sakurakouji, ese casi centenar de episodios…

El tema va de la adolescente Misao Harada (todo candor) que tiene la habilidad especial de poder percibir los youkai y yurei que la rodean. De pequeña tenía de vecino a un misterioso zagal, Kyo Usui, que también podía verlos y con el que compartía juegos y bromas. Pero, repentinamente, este jovenzuelo tuvo que irse del barrio aunque le prometió que volvería y se casaría con ella. El niño resultó ser luego el líder de su clan de tengu y, por supuesto, regresa a buscarla; porque ante todo Misao necesita ser protegida ya que, en realidad, es una mujer muy especial (la Doncella Senka o Novia de la Profecía) que nace cada cierto tiempo y cuyo cuerpo y sangre proveen de grandes virtudes al youkai que se la coma. De ahí que, a partir de su decimosexto cumpleaños, sea perseguida y atacada por todo tipo de entidades malvadas. Si el jefe de un clan de youkai consigue hacerla su esposa, sin embargo, traerá prosperidad y poder infinitos a su tribu. Y así empieza todo.

¡Mátalos, mátalos antes de que pongan huevos!
¡Mátalos, mátalos antes de que pongan huevos!

El nivel de melodramatismo que alcanza a veces es ridículo, tipo telenovela ochentera cutre; y aunque lo aderecen con sexo a ratos (rollito smut, todo muy suave no obstante), los efluvios que expele tipo Twilight o incluso 50 sombras de Grey son muy, pero que muy de vergüenza ajena. La supuesta comedia que contiene por mi parte fui incapaz de detectarla. El resto de personajes secundarios no merecen tampoco mucha atención, salvo tres o cuatros sueltos. Son en general ese fondo medio borroso que decora con eficacia el romance y drama de los dos mongolos principales.

El dibujo, todo hay que decirlo, es bastante potable; algunas composiciones de hecho son muy buenas. Pero claro, el resto del manga… ugh.

tengu

No tengo mucho más que decir, salvo que me ha costado horrores finalizarlo (meses y meses) y que lo he hecho por cabezonería pura y dura. No es la primera vez que me trago un bodrio semejante, aunque procuraré que sea de la últimas ocasiones… el valor que doy ahora a mi tiempo libre ha cambiado mucho. ¿Será que estoy madurando? NOOOOOOOOOOOOO, NO PUEDE SEEEEERRRRRR.

Annarasumanara

안나라수마나라

La primera vez que leí el título de este manhwa pensé: “¿Esta palabreja qué es? ¿Sánscrito? ¿Un mantra?” Pero más tarde supe que era una fórmula mágica, tipo abracadabra o hocus pocus, que el autor Ha Il-kwon inventó para su obra. Es el hechizo que el personaje, en torno al cual gira todo, enuncia para crear magia.

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Este manhwa de 3 tomos y 27 capítulos narra la historia de una inteligente estudiante de instituto, Ah-ee Yoon, y su encuentro en una feria abandonada con un enigmático mago llamado Lee Eul. Este tiene fama de estar chiflado y se aloja de forma irregular en una de las carpas del parque de atracciones, dando pequeños espectáculos de prestidigitación a los niños que se acercan. Ah-ee Yoon vive con su hermana pequeña en condiciones bastante lamentables después de que su padre, un fabricante de juguetes, huyera y las dejara plagadas de deudas. La vida de Ah-ee Yoon no es nada fácil; y en el instituto tiene por compañero a Il-Deung Na, un chico petulante de buena familia que compite con ella por obtener las mejores calificaciones. La manera en que el autor dibuja a este último además es muy elocuente.

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Il-Deung Na cree que lo tiene todo

El argumento está bien articulado y se desarrolla con calma y cierto misterio. El que una de las principales localizaciones usadas sea una antigua feria abandonada (una feria que puede recordar estéticamente al Cirque du Soleil) le otorga un aire nostálgico e irreal; la metáfora absoluta de la niñez a la que se renuncia, castiga y trata de olvidar. Los personajes principales evolucionan acorde a lo esperado y sorprende la delicadeza de sus pensamientos y emociones. Los secundarios son severos, algunos hasta mezquinos; y son la expresión del mundo real contra el que colisionan los protagonistas. Podríamos decir, en síntesis, que Ah-ee Yoon es la duda, Il-Deung Na el despertar y Lee Eul la culminación. Pero es mucho más complejo que eso. Lo sé: no se entiende un carajo así en frío, por eso lo mejor es leerlo. Annarasumanara es triste y profundo; pero accesible y nada aburrido. Habla sobre la soledad, el resentimiento, la clarividencia disfrazada de locura y la búsqueda de libertad. Se lee del tirón. 

El arte es uno de los puntos fuertes de Annarasumanara. Combina texturas y tonalidades creando ambientes únicos y enfatizando las emociones invocadas; es a pesar de ello sobrio y con obvias concesiones al simbolismo. Me llamó la atención sobre todo su dinámica, muy visual y casi cinematográfica, desde luego peculiar; no en vano Annarasumanara originalmente era un webtoon.

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No sé muy bien la razón, pero la atmósfera, la historia que cuenta, sus personajes… me han evocado las obras del escritor Michael Ende, sobre todo a Jojo (1982). Esa manera de mezclar realidad y fantasía tan melancólica y a la vez tan dura; ese combate por no perder la inocencia de la infancia y el conflicto eterno idealismo/materialismo, se encuentran también en el autor alemán. Annarasumanara es una hermosa fábula de moraleja amarga sobre un dilema bastante común: perseguir nuestros sueños o caer bajo la presión de la realidad y la sociedad. No es un tema nuevo, pero Ha Il-kwon ha concebido un cuento muy bello al respecto.

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Annarasumanara es un manhwa completamente recomendable, pero deja una sensación de ahogo en el pecho. No es ni ñoño, ni cursi, ni lacrimógeno a pesar de la robusta carga dramática; y su interpretación final siempre estará en manos del propio lector.

Y después de tres entradas tan seguidas (¿se nota que he tenido tiempo libre?), me tomaré un pequeño descanso en el blog. Creo que me he auto-saturado un poco. Hasta más ver.

ハロウィン

Desde mi “más tierna infancia” (toma frase hecha, jojo) Samhain, más conocida como Halloween, ha sido mi festividad anual favorita. Siempre me han gustado los monstruos; aprecio una buena historia de terror y ese escalofrío en la espina dorsal. Lo del trick-or-treat, los disfraces y las calabazas me dan más igual. En realidad soy fan de lo sombrío.

"La bruja Takiyasha y el espectro esqueleto" de Utagawa Kuniyoshi (c. 1844)
“La bruja Takiyasha y el espectro esqueleto” de Utagawa Kuniyoshi (c. 1844)

Así que he seleccionado unos cuantos mangas que, por un motivo u otro, me parecen perfectos para este día. Hay mejores, evidentemente, y tampoco son todos mis favoritos; pero los releeré hoy con un montón de velas alrededor y mi gata en el regazo. Aviso que algunos de ellos contienen imágenes de violencia extrema, gore y sexo manifiesto. Por si las moscas.

Doctor Du Ming

医生杜明

Debo aclarar que Doctor Du Ming no es un manga, sino un manhua. Es un único volumen de 15 capítulos donde la autora Jing Zhang despliega una tortuosa historia que se arrastra por los recovecos de la mente de sus protagonistas. Lentamente. En su momento me gustó mucho, tanto por la complejidad de los personajes como por el desarrollo de la historia, con flashbacks y astutos indicios que conducen a un final abrumador. El arte es… perfecto: minucioso, tenebroso y sutil.

slut

¿Y su argumento? Pues es sencillo: la obsesión de un médico anestesista, Du Ming, por una antigua compañera de universidad, Zhang Qian, que se ha suicidado. Nada es lo que parece. Las revelaciones alrededor de los personajes se irán sucediendo con dolorosa parsimonia alcanzando cotas de crueldad y demencia fascinantes. Una pequeña joya.

La silla humana 

人間椅子

Escribir de Junji Ito es hacerlo de un artista que ha parido titanes del horror como Uzumaki o Gyo; casi no merece la pena incidir mucho porque este señor ya se ha ganado el cielo con sus obras. Así que hoy releeré este curioso one-shot dedicado a un escritor compatriota suyo, Edogawa Ranpo (pseudónimo que homenajea a Edgar Allan Poe), que tanto bien hizo por la literatura de misterio en Japón y cuya influencia la encontramos hasta en Detective Conan (no es broma). En La silla humana se aúnan dos pesos pesados del terror japonés, solo por eso merece la pena echarle un ojo con una saikirei bien pronunciada por delante. El relato corto de Edogawa Ranpo de por sí es maravilloso; de corte gótico clásico pero con los típicos ramalazos sádicos y retorcidos de la cultura japonesa. Disfrutarlo ya encima a través de los ojos y trazos de Junji Ito es un lujo.

human chair

El argumento es grotesco: un ebanista de gran pericia, decide ocultarse dentro del sillón que considera su obra maestra, pues no desea separarse de él (¡fetichismo al poder!). Este sillón acaba en la recepción de un importante hotel, donde es utilizado por multitud de personas. El ebanista, en plena comunión delirante con su obra, describe sus sensaciones eróticas con los clientes alojados y sus experiencias nocturnas cuando sale, en las que se dedica a cometer delitos. Estas demenciales aventuras las envía por correo a una famosa escritora, Yoshiko, que atónita las lee sin ser capaz de resolver si se trata de una broma o no. Exquisito.

Midori

少女椿

Y continuando con clásicos del manga para una noche de Halloween, llegamos a Midori: la niña de las camelias. Es uno de mis tebeos favoritos de todos los tiempos. DE RODILLAS TODOS, JODER, LAMIENDO EL SUELO.

El argumento no es completamente original de su autor, Suehiro Maruo, sino que está inspirado en un personaje (shoujo tsubaki) de los cuenta-cuentos japoneses (kamishibai): una adolescente indigente que se gana la vida vendiendo camelias en las calles, acaba comprada y forzada a trabajar en un espectáculo ambulante. Por supuesto, Maruo recogió este legado popular y lo pervirtió de manera incalificable.

midori

Midori y su inocencia chocan frontalmente contra un freak show salvaje. Humillaciones, abusos sexuales, violencia gratuita… la lista de brutalidades es infinita, la depravación grandiosa, las fronteras entre realidad y pesadilla inexistentes. Y entre tanta atrocidad, el amor también aparece. Y su tragedia. En una insania así solo se puede pudrir. Maruo además es explícito. Explícito de una forma tan imaginativa, delicada y preciosista que quita el aliento. Esta obra es esplendor y regurgitación a la vez. Maruo-sensei está majara. Desde luego no es apta para todos los públicos. Vade retro estómagos sensibles, Midori puede haceros mucho daño. El que avisa no es traidor: la belleza también puede ser horrible.

Hellsing

ヘルシング

Y finalizaré mi día de fantasmagorías con un manga mucho más ligero. Hellsing de Kouta Hirano es un completo descerebre, pero lo adoro y será el colofón perfecto tras tres mangas mucho más espesos.

Hellsing son vampiros, nazis, sociedades secretas, el Vaticano y un Reino Unido tan glamurosos como solo un japonés enfermo por el hentai y las armas de fuego gigantes puede concebir. Hellsing tiene acción a mansalva, conspiraciones e intrigas, sangre (mucha, mucha sangre) y… y tiene a Alucard. Y a Sir Integra Fairbrook Wingates Hellsing, ¡menuda mujer!, pero sobre todo tiene a Alucard. El resto de personajes no son desdeñables en absoluto (la pánfila de Seras Victoria, el brasas de Alexander Anderson, el elegante Walter, el ahostiable Schrödinger…), pero Alucard brilla entre todos ellos como un reactor nuclear. Hellsing no es un tebeo profundo ni tiene esa vocación. Son aventuras extremadamente pasadas de vueltas, con mucho humor negro y muy, muy entrañables.

Son noventa y pico capítulos y 10 tomos que, lógicamente, no voy a releer todos de una sentada, pero comenzaré desde el principio hasta que el sueño me venza. Las hazañas de estos caballeros protestantes británicos en guerra continua contra vampiros, hombres lobo y demás criaturas sobrenaturales son un verdadero tónico. Las alusiones a Lovecraft, Star Wars, La Chaqueta Metálica o Dune incrementan todavía más el afecto que siento hacia este manga. Que no será ni el más original ni el más trascendente del planeta, pero un lugar en mi kokoro lo tiene ganado hace tiempo.

alucard

Mmmmm… si me quedo con ganas de más marcha, seguramente caiga El niño gusano de Hideshi Hino. Esa ferocidad kafkiana siempre hay que recuperarla de vez en cuando.

Feliz noche, feliz madrugada.

A la mierda

Pues sí, he decidido mandar a la mierda ya algunos animes de los que comencé a ver hace unas semanas. Cada uno por motivos diferentes, pero con el nexo común de que no quiero que me hagan perder más tiempo.

"Nueva estación en Yotsuya" de Ando Hiroshige (1857)
“Nueva estación de Naito en Yotsuya” de Utagawa Hiroshige (1857)

El primero de todos es World Trigger. He aguantado tres capítulos y he pensado: BASTA. Basta de animación chapucera, basta de argumentos trillados, basta de personajes-eco. Tengo que reconocer que lo que más me ha decidido a abandonar la serie es la animación. Aunque la historia y los protagonistas no tienen nada de original, se pueden apreciar buenas ideas detrás de ellos. Muy por detrás. Probablemente el manga sea bastante interesante. Pero no voy a malgastar mi tiempo en escarbar entre esa porquería que es en conjunto World Trigger para encontrar sus bondades. No tengo por qué esforzarme además, debería ser trabajo de los estudios ofrecer un producto atractivo al público. Y no lo han hecho. Si algún día me veo con una gran motivación por descubrir los enigmas de los Neighbors y saber más del psicópata de Yuuma Kuga, leeré el manga y a correr.

triggerbye

Donten ni Warau me aburre. Debería quizás tener más paciencia y esperar a que la serie entre en harina, pero el rumbo ya desde el principio me resultó anodino y los personajes algo laxos (además al tanuki ya no lo he vuelto a ver, MUY MAL). No me veo siguiendo semana tras semana la serie esperando que la cosa arranque. Cuatro capítulos que me han resultado tediosos; y eso que en principio me molaba mucho el tema, pero para mí ha sido un desinfle total. A otra cosa, mariposa.

¡Dale duro, Soramaru-kun!

Me lo olía desde el principio, y aunque está gustando bastante (con buenas cifras de audiencia), Magic Kaito 1412 es demasiado pueril para mi estado mental actual. No considero que sea una mala serie de momento y sé perfectamente que su target además es ese, un público infantil; pero a pesar de que no soy la persona más madura del planeta ni mucho menos, Magic Kaito 1412 me impacienta demasiado por ese tono aniñado para poder seguirla a gusto. Quizás en otro momento le dé otra oportunidad (sé que la merece), ahora no.

magickaito

Sanzoku no Musume Ronja, con ese CGI atroz ofrecido por Polygon, iba a ser uno de mis caballos de batalla este otoño. La he incluido en esta entrada, pero no la voy a abandonar. Es espeluznante el contraste entre esos maravillosos fondos tan característicos de Ghibli (parecen acuarelas) y los personajes en movimiento con un 3D grosero y afilado; completamente fuera de lugar en un argumento así. Pero a pesar de que los ojos casi me lloran sangre viéndola, sobre todo pensando en lo prodigiosa que sería sin ese excremento de animación, no puedo darle la espalda porque… porque la historia es fantástica, está dirigida con fluidez y gusto; y los personajes están bien construidos (no podía ser de otra forma, la obra original de Lindgren es genial). La fragancia a Ghibli y su cariño están por todas partes. Aunque no sea su obra más memorable, los fans de este estudio podemos disfrutar. Es imposible no hacerlo. Reconozco que el CGI se me está haciendo duro, pero el resto compensa con creces esa cerdada.

ronja

Las tres series que envío a zurrir mierdas con un látigo las sustituiré seguramente con Gundam G no Reconguista y Garo; y dudo entre añadir Akatsuki no Yona (por lo que he leído me recuerda levemente a Saiunkoku Monogatari y me echa p’atrás un poco) o Gugure! Kokkuri-san (¿uno de los personajes es un calco de Tomoe de Kamisama Hajimemashita o solo me lo parece a mí? ¡JO-DER!), ya veré lo que hago. Me voy a dormir, buenos días.

La alopecia de Kurosaki: Dengeki Daisy

電撃デイジー

Kurosaki, Teru y Souichirou
Kurosaki, Teru y Souichirou

“En la revista Betsucomi publican mangas shoujo, ¿no? esos donde salen personajes pastelosos que les late el corazón rápido, se dan besitos y tal. Me avergüenza más comprar eso que una revista porno.”

Tasuku Kurosaki, conserje de instituto y pervertido

Estas son las palabras del protagonista masculino de Dengeki Daisy, un manga shoujo que además se publicó en la Betsucomi hasta este enero de 2014, que finalizó. Su autora, Kyousuke Motomi, suele dibujarse a si misma con bigote y medio calva. Al principio pensaba que era un hombre, porque además se solía referir a su persona en masculino, pero no, es una señora. Doy cada día gracias a Dios, Satanás, Marduk, Avalokiteshvara, Krishna, Odín, Amaterasu, Sedna, Coatlicue, la Pachamama, los midiclorianos y Takhisis porque haya nacido. NO ESTOY EXAGERANDO. Bueno, a lo mejor un poco. Pero es que este manga me encanta, no lo puedo evitar.

En España es Ivrea la que está sacando adelante los tomos; son en total 16 y actualmente van por el 12. Y como la propia editorial dice, Dengeki Daisy es la historia de “Teru Kurebayashi, que un día accidentalmente rompe un cristal de la escuela, lo cual provoca la ira del conserje, Tasuku Kurosaki, y la pone a hacer tareas para reparar el daño. Una relación que irá del odio al amor paulatinamente. ¿Y Daisy? Daisy es un personaje virtual con el que se comunica a través de mensajes de texto, a quien el hermano mayor de Teru le encargó acompañar a su hermana cuando él no esté. Cuando éste fallece, Daisy se transforma en la compañía de Teru, y ahora tras conocer a Tasuku, empieza a dudar de quién podría ser realmente el que está detrás de Daisy…” La verdad es que los de Ivrea se podrían haber currado una introducción menos cutre, pero no les vamos a llevar la contraria, básicamente el inicio es ese. El inicio, repito.

Kurosaki
A Kurosaki le va la marcha

Dengeki Daisy es un shoujo y utiliza los recursos propios del género (a veces para ridiculizarlos). Punto. No es espectacularmente original ni tampoco tiene un dibujo lindísimo como otros (me viene a la cabeza Hirunaka no Ryuusei… que en realidad por lo único que destaca es por su extraordinario dibujo, en lo demás es un fluffy shoujo bastante normalito), pero es un manga inteligente, fresco y tremendamente divertido. (No tiene triángulo amoroso, ¡¡¡VIVA!!! lloro, lloro de la emoción) Incorpora elementos shounen, lo que lo hace apto para paladares alérgicos al azúcar, y conforme avanza el argumento, el calificativo de shoujo se va haciendo más borroso. No obstante sigue siendo un shoujo, pero advertencia: el que quiera abundancia de romance & kisses lo lleva claro, este no es su manga.

Dengeki Daisy es una obra donde hay acción, comedia absurda, conspiraciones, delitos informáticos, slice of life y drama. Resumiendo: un thriller. Y lo mejor sin duda son sus personajes, tanto principales como secundarios.

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Riko castiga a Kurosaki; Kiyoshi no da crédito

“Esta serie puede contener imágenes violentas o grotescas”

Aviso de la autora en capítulo 15, página 25

Y patadas voladoras, muchas patadas voladoras. Pero era de los personajes de los que quería hablar. Para empezar, la protagonista femenina, Teru Kurebayashi, no es ni sumisa, ni irritantemente pasiva, ni sufre de oligofrenia, ni es un cardo borriquero (tampoco un bellezón: es flaca, enana y plana), ni es una marginada, ni tampoco es una genki girl. Nada de Mary Sues o topicazos. Es inteligente, tiene sentido del humor y sabe coger al toro por los cuernos. Está caracterizada como una chica normal, con la ingenuidad propia de su edad y una fe inquebrantable hacia las personas que ama (sobre todo por Daisy), pero que no le impide percatarse de sus defectos. Un personaje creíble que evoluciona de forma natural. Su partenaire, Tesuku Kurosaki, podría pasar por un tsundere, pero en realidad es un macarra que se tiñe el pelo de rubio y que tarde o temprano se quedará calvo. O al menos eso es lo que desea Teru cuando se enfada con él, su grito ¡Quédate calvo, Kurosaki! es un clásico. Kurosaki es un personaje complejo del que se van desvelando retazos de su vida y acciones paulatinamente. Es un hombre atormentado (con múltiples razones de peso para ello)  y perspicaz… aunque es un pervertido. Le gusta Dostoyevski y jugar al mahjong (siempre pierde).

La interacción de Teru y Kurosaki es a ratos hilarante y a otros muy tierna; es una pareja con una química increíble cuyo romance, aunque no vaya al ritmo que los fans del shoujo desearían, progresa de manera lógica dadas las circunstancias (y menudas circunstancias). Sin baboserías.

Teru y Kurosaki en un día corriente
Teru y Kurosaki en un día corriente

Los secundarios son de lujo. Desde los compañeros de clase de Teru, hasta los adultos que poco a poco se van dejando caer. Incluso el hermano difunto de Teru, Souichirou Kurebayashi, un genio de la informática, líder de su grupo de trabajo y amado por todos (arf, arf), tiene tela marinera. Souichirou, a pesar de sus alucinantes dotes intelectuales, era un desustanciau como decimos en mi tierra; un payaso encantador que se bañaba poco, defendía a muerte el pecho liso de su hermana (¡las tetas son el mal!), hacía de las fregonas guitarras y se emborrachaba y vomitaba con facilidad. Pero… pero. Es un personaje clave. Hasta ahí puedo decir. La que fue su novia y compañera de empleo, Riko Onizuka, es, simplemente, indescriptible. Yo la adoro, además quiere con locura a Teru. Mención aparte merece Kazumasa Andou, director del instituto (y algo más), masoquista y amante de los espacios pequeños y oscuros (como los armarios escoberos). En realidad casi todos los secundarios no tienen desperdicio: desde el perturbado e inquietante Akira, el tranquilote cocinero Masuda sensei, la borde y engreída presidenta del consejo estudiantil Rena Ichinose, el dulce y circunspecto Kiyoshi Hasegawa (el mejor amigo de Teru) o el feliz de Ryo.

Ryo en todo su esplendor
Ryo posa en todo su esplendor para Kurosaki

Dengeki Daisy no es un manga perfecto, que conste. Muchas veces pierde el hilo principal del argumento despistándose en subtramas y gilipolleces; tiene altibajos fuertes en el desarrollo (sobre todo en los capítulos centrales), algunas cosas las ves venir tan claramente como a un morlaco desbocado, y como decíamos al principio, no tiene nada de extraordinario. El dibujo tampoco es alucinante, pero es pretty decent.

Teru saluda a Kiyoshi
Teru saluda a Kiyoshi

Dengeki Daisy es vigoroso, disparatado y una anomalía entre tanto shoujo empalagoso. Las carcajadas están garantizadas y la historia, aunque suena, mantiene el interés de manera sobresaliente. Es muy cachondo ver la capacidad de autoparodia que se gasta la misma mangaka, pega un repaso soberano a los clichés del género. Sin duda es uno de mis mangas favoritos de los últimos años por su descaro y espontaneidad. Se hace querer inmediatamente, un win-win total.