Sobre narices y mangas

El otro día (bueno, hace un par de semanas o así) pillé mi enésimo rebote con el manga. En específico con el shôjo. Se me inflaron las narices y decidí darme un descansito. Adiós, shôjo, adiós. Los que me leáis, ya sabréis que no es precisamente mi género favorito y, a pesar de que existen muy buenos tebeos en esa demografía y no me importa consumirlos, tengo una especie de límite que cuando sobrepaso, me impide continuar leyéndolos. Al menos una temporada. La acumulación tanto de idioteces cursis como de clichés, me supera y la cabeza necesita una buena desintoxicación. Así que he dejado en barbecho unos cuantos mangas, enviado a la mierda otros tantos y en tebeos que se estén publicando ahora me he quedado con… 4. Y con “publicando” me refiero exclusivamente a través de scanlations, la gran mayoría de los mangas actuales que sigo ni siquiera están editados fuera de Japón. Ni tengo esperanza, por lo que aunque no haya nada como el formato físico y odie estar con la nariz pegada a la pantalla, debo agradecer a todos esos fansubs, que traducen por amor al arte, el poder acceder a obras más que decentes.

¿Y cuáles son esos 4 mangas con los que continúo? De uno de ellos hice reseña no hace mucho: Golden Kamuy. Para mi sorpresa y alegría, ha ganado el premio Taishô al que estaba nominado. Los otros tres son los que vienen a continuación, y de los que escribiré un breve resumen y algunas impresiones. No me parecen maravillosos, pero tampoco considero que sean una pérdida de tiempo. De momento, a lo mejor acaban tocándome las narices y los mando al cuerno también. Tengo en reserva varios más a los que no he hincado el diente y que me atraen bastante. Quizá lo haga si voy mejor de tiempo. Ya veremos. Insisto: son tebeos en progreso, sin finalizar. Lógicamente leo más mangas on-line, pero se trata de obras acabadas hace tiempo.

machida

Machida-kun no sekai es un shôjo atípico, de ahí que no lo haya mandado a cavar zanjas con el resto. El único que me ha sobrevivido. Por ahora. Efectivamente, ando algo quemadita con el asunto. Pero regresando al meollo, es un shôjo cuyo protagonista es masculino. No es algo tan habitual (aunque se dé, claro) y tampoco tenemos al clásico chico que se comporta como una shôjo-girl con argumento típico de shôjo. Eso es lo que le ocurre, por ejemplo, a Hatsu Haru o a la tremenda siesta de Nijiiro days, que después de tres o cuatro capítulos, toda esa supuesta gracia de ver a una cuadrilla de muchachotes sufriendo los habituales avatares de cualquier heroína del género, se diluye en pura letargia. Más de lo mismo pero con protagonistas que llevan pantalones. Machida-kun no sekai no tiene, de momento, nada de eso. Se trata de un slice of life escolar sencillo donde no es el romance lo que prima (que lo hay, conste, de baja intensidad), sino las relaciones personales en general. De hecho es la enorme capacidad de comprensión que tiene el protagonista por sus semejantes lo que hace que el manga avance. Una comprensión que trabaja por su deseo de hacer felices a los demás, pero que no lo incluye a él, de ahí también el lógico conflicto: tiene una concepción de sí mismo muy, muy pobre.

Hajime Machida es el hermano mayor de una familia numerosa, muy responsable, generoso y atento. Siempre tiene palabras oportunas y honestas para todo el mundo y ayuda desinteresadamente a los que le rodean. Una buena persona, pero horrible estudiante. Tampoco es especialmente guapo, pero tanto los profesores como su familia saben que se puede confiar en él. Podríamos decir que tiene una inteligencia emocional fuera de lo común por su gran pureza… aunque siempre dirigida hacia los demás. Le gusta la gente, pero tiene un bloqueo extraño hacia todo lo que sea amor romántico. Y de eso va un poco este manga, no hay un argumento claro todavía, son anécdotas cotidianas que van presentando los personajes con los que supongo irá creciendo la obra. Lo realmente original es el enfoque que la autora brinda a todos esos sucesos corrientes, con una calma además reconfortante, alejada de las usuales montañas rusas emocionales del shôjo, pero de una inusitada profundidad. Tampoco se puede contar mucho más, solo hay traducidos 12 episodios. Último apunte: me encanta el dibujo. Es delicado, con un ligero toque desgarbado realmente bonito, muy rico en detalles.

bridemagus2

Cuando Norma anunció en noviembre que tenía la licencia de Mahôtsukai no Yome, no me sorprendió demasiado, pero me hizo un poquito más feliz. Unido a la novedad de que va a tener un anime precuela, podemos decir que el gran éxito que está teniendo en ventas tanto en Japón como Estados Unidos, justifican estas dos buenas noticias. Iba finalmente a claudicar y pedir por la Selva los tres tomos que hay publicados (soy impaciente), pero este mes ya se puso a la venta el primero en España, bajo el nombre de The Ancient Magus Bride.

Mahôtsukai no Yome es un manga que recomiendo encarecidamente a todo aquel que le guste la fantasía, la magia y las historias con una pizca de crudeza. No es exactamente dulce, de hecho se masca la tragedia; pero tampoco carece de instantes emotivos (sin pasarse). Tiene todas las características de la fantasía en abundancia, recrea un mundo entretejido con el humano muy creíble. No deja de ser, en el fondo, un cuento que huele un poco a La Bella y la Bestia, pero, ¡ay, amiguitos!, que es un producto japonés. Y se nota.

Todo comienza con la subasta de la huérfana Chise Hatori, que es adquirida por el desorbitante precio de 5 millones de libras. Su comprador, un misterioso mago no-humano llamado Elias Ainsworth. El mago de las espinas lo llaman las hadas, también despectivamente half-breed. No quedan muchos de su especie; pero Chise tampoco es una chica cualquiera, se trata de una valiosa y rara Slay Vega. Elias ha decidido hacerla su aprendiz y, más adelante, su esposa. Una Slay Vega convirtiéndose en mago es algo realmente extraño, como ya iremos viendo. No es oro todo lo que reluce. La vida y destino de una Slay Vega suelen ser trágicos y cargados de sufrimiento. Es algo que Chise, sin saber de su propia naturaleza, ya ha experimentado con sus 16 años de edad. No ha conocido nunca lo que es tener una familia o el amor, hasta que el enigmático (y con mala fama) Elias la compra y lleva a vivir consigo al sur de Inglaterra. Ahí no solo comenzará su adiestramiento y la revelación de un nuevo universo, sino el conocimiento del camino que la llevará a su muerte. Y hasta aquí puedo contar. El tebeo está repleto de hechizos, alquimia, criaturas mágicas de todo tipo, personajes atractivos y aventuras en lugares maravillosos y horribles. Pero, como los cuentos clásicos, tiene un reverso cruel y tenebroso. Ancient Magus Bride contiene todos los ingredientes que un seguidor de la fantasía occidental  pueda desear. Con bonitos detalles que aluden a Lovecraft, el druidismo o Harry Potter entre muchos otros. No decepciona, pero tampoco sorprende demasiado. Aunque, si tengo que ser sincera, hay un par de cosas que me enervan un poco:

  • La protagonista femenina, Chise. Pero es un tipo de personaje con el que se tiene que lidiar en cantidad de ocasiones cuando se lee manga comercial. Quizá conforme los capítulos avancen, mejore.
  • El romance. No tiene especial presencia ni es baboso; tampoco es la rehostia de original. Pero me pone un poco nerviosita cómo va ganando terreno. Ese rollo de “el amor lo vence todo” es cansino. Imagino que una persona más ¿romántica? no lo encontrará tan molesto.

tsukikagebaby

Tsukikage Baby no es Sakamichi no Apollon, eso que vaya por delante. El registro de Yûki Kodama en este manga es completamente diferente, aunque el estilo, tanto en el dibujo como a la hora de tratar la historia, es el suyo. Inconfundible. Y eso se agradece porque existe una mínima calidad garantizada.

El tebeo posee como telón de fondo una danza tradicional japonesa, llamada Owara, propia de la zona de la prefectura de Toyama. En septiembre tiene lugar un importante festival llamado Kaze no Bon, donde el owara es el centro de atención. Un baile muy elegante y refinado, de difícil ejecución, y que Kodama ha sabido plasmar muy bien en el manga. Pero no solo en el dibujo, la manera de transmitir el amor y devoción que sienten los personajes de Tsukikage Baby hacia este baile, es certera. Si no interesa mucho el asunto o lo de las coreografías y demás ni fu ni fa, lo mejor es no leer este manga. Porque hay owara por un tubo.

El argumento trata sobre el impacto que provoca en una pequeña población cerca de Yatsuo, la llegada de una muchacha tokiota. Su madre ha muerto y decide acudir a su tierra, para vivir con su abuela. Pero Hotaruko, que así se llama la mozuela, realmente ha ido hasta allí por otro motivo: está enamorada de un viejo amigo de su madre, que reside en el pueblo y dirige una pequeña cafetería. No todo queda ahí, el sobrino de Madoka (el amigo de su madre), Hikaru, ha descubierto que Hotaroku baila extraordinariamente bien el owara, pero solo en determinadas condiciones.

hotaruko

Como buen slice of life, hay más cera de la que arde; y girando en torno al owara, una serie de interrogantes respecto al pasado de Hotaruko, su madre, Madoka e incluso Hikaru, que se irán desvelando. Hay que dejar claro que muchas de las situaciones que Yûki Kodama narra, no se llegan a comprender del todo si no se tiene en cuenta que está plasmando una sociedad rural, pequeña y muy cerrada. Es algo que la autora hace muy bien. Hotaruko, por ejemplo, es una extranjera; no se explica que ejecute tan bien su owara. También es cierto que Hotaruko, sospechosamente parecida a Sawako de Kimi ni Todoke, no es la persona más social del planeta. Es tímida, reservada pero, al contrario de Sawako, tiene una faceta dura y hasta a ratos descortés. Ella tiene muy claro que ha ido hasta ahí por Madoka, el resto del mundo no tiene importancia, por lo que no merece la pena relacionarse con nadie más ni en el instituto ni en ningún otro sitio. Y entonces entra en juego el owara, mediante el cual iremos conociendo a la gente de este pueblo; y Hotaruko se irá abriendo, lentamente, a los demás.

La historia está bien construida y el desarrollo es pausado; son los personajes los que flojean un poquillo más, porque se llegan a desperdiciar algunos secundarios de la manera más tonta. Es una obra coral, así que se comprenden algunas deficiencias hasta cierto punto. Hikaru y Zenji son los que me han atraído más, junto al tañedor megane de shamisen, al que se le ve en un par de capítulos y desaparece, ¡qué pena! Por lo demás, va todavía por el episodio 32, quién sabe cómo puede evolucionar Tsukikage Baby. Es un manga bonito para aquellos que disfrutamos con la cultura japonesa; tiene un argumento sólido y unos personajes dignos. Pero no deslumbra ni emociona tanto como Sakamichi no Apollon. Por ahora.

sawako

De los tres, el que más me está gustando es Machida-kun no sekai con diferencia, y eso que es el más corto en capítulos escaneados; el que menos Mahôtsukai no Yome, porque me parece más shôjo que otra cosa… y no precisamente para bien. Pero no son malos mangas ninguno de ellos. He hecho una criba bastante salvaje, y es algo que estoy ya aplicando desde este invierno en el anime. Solo he visto tres y esta primavera me temo que haré algo similar. Ha llegado un momento en el que me he hartado definitivamente ya de ver y leer porquerías o mediocridades. Bajo mi criterio, por supuesto. Una cosa es hacerlo involuntariamente durante unos primeros capítulos, y otra seguir por inercia o porsiaca. Hasta aquí. Y si me pierdo algo, siempre están los colegas blogueros para hacerme caer en la cuenta.

Buenos días, buenas tardes, buenas noches.

 

 

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Autor: Sho-Shikibu

Me gusta el chocolate y matar moscas con un periódico viejo. Resido en los komorebi y practico tsundoku, lo que me entristece a veces.

8 comentarios en “Sobre narices y mangas”

  1. Pues sí, yo también hice una buena criba de animes y mangas hace ya tiempo, esta temporada solo seguí 3 animes y tan contenta.
    Me interesan todos los mangas de los que hablas así que odio que no estén publicados porque los scans y yo tenemos problemas para entendernos :__(
    Vamos, que empiezo leyendo pero luego siempre me da pereza volver a la maldita pantalla.
    El que más me llama es el de Yûki Kodama porque… Yûki Kodama!!! 😄
    Entonces ¿Me recomiendas comprar The Ancient Magus Bride? LLevo con las dudas desde que lo anunciaron, no consigo decidirme a comprarlo 😄
    Un bsote!!!

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    1. ¡Ahí estamos! Es que llega un momento ya en el que o discriminas o acabas sin tiempo y tragando material que, en el mejor de los casos, ni te va ni te viene :/ A mí tampoco me molan los scans ni un pelo, creo que ya hemos hablado del tema en alguna ocasión; pero a veces no queda otro remedio que morir al palo 😦 Para las que necesitamos lecturas (como nosotras) directamente en vena, no es la opción que más se disfruta…
      The Ancient Magus Bride está chulo, pero antes de comprarlo, yo leería los cinco o seis primeros capítulos online para ver si le pillas la comba. No es un manga raro, más bien al contrario, y quizá consideres por eso mismo administrar el dinero de otra forma. No está nada mal, y por la fantasía tengo especial debilidad, pero tampoco ha inventado la rueda.
      ¡Besote de vuelta, Magrat!!!! 😀 ❤

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  2. Hola^^
    Yo mandé a pastar al shojo hace ya tiempo. Al igual que tu nunca ha sido mi género predilecto, pero desde hace unos años que apenas leo/veo nada de ese género 😄 Salvo alguna excepción como Orange o Life.
    Me ha entrado curiosidad por Mochida-kun no sekai, por lo de que se centre en las relaciones personales sin centrarse en el romance (que cansan mucho… ¬¬)

    Besos :3

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    1. ¡Buenas, Snaedis! 🙂
      No hay que negar que aparecen muy buenos shôjos, pero la cantidad de porquería que genera esta demografía también es de tipo industrial; y lo malo es que sus estereotipos, a mí personalmente, me irritan muchísimo. Más que otros géneros. 😦 Así que toca higienizar.
      A Machida-kun le he cogido cariño a pesar de que tampoco hay mucho escaneado, el personaje es bastante curioso y se hace querer enseguida. Me parece un manga ligero y tranquilo, sin orientarse exclusivamente al romance (por ahora) sino en una gran variedad de emociones y conductas humanas de la vida diaria. Y hace pensar también. 🙂 Ya contarás qué te parece 😉
      ¡Besos de vueltaaa!! ❤

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  3. Por un momento he pensado que hoy ibas a hablar sobre la evolución del dibujo de las narices en el manga XD. Desde que en MAL permiten a los usuarios crear diferentes artículos, he leído unos cuantos (hay temáticas variadas y curiosas), y precisamente leí un artículo sobre este tema.
    De los tres, el último manga es el que más me atrae, sin duda alguna.
    Vi que abandonaste el manga de orange… Y eso que solo he leído cosas buenas sobre este. Me compré los 3 primeros tomos y el primero lo he disfrutado bastante, a ver si continúa así de bien.
    Besos

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    1. Jojojo, cuando estaba plantándole el título a la entrada, pensé algo similar a lo que has contado xD que podía dar la sensación de que iba a escribir sobre los tipos de narices en el tebeo japonés; pero me dio igual y lo puse igualmente 😛
      Buah, no te fíes mucho de mis actualizaciones en MAL, que las hago a trompicones y olvidándome de muchas cosas (qué desastre, qué desastre, voy a revisar un poco la cosa) pero sí, Orange lo mandé al carajo hace un tiempo. Y no me parece mal manga, ¿eh? entiendo que esté gustando tanto y comparto la mayoría de las críticas positivas que tiene… pero me rayó bastante y me supo demasiado dulzón. A veces soy una gañanuza sin sentimientos, lo admito :/ Me sucedió algo similar con Kimi ni Todoke, que lo abandoné, pero en este caso porque me fatigó. No todos los mangas que dropeo me parecen malos, de hecho estos dos, por ejemplo, me parecen buenos, but not my cup of tea 😉
      ¡Petons! ❤ ❤

      P.D: ¡VIVA RAKUGOOOOOOOOOOOOOOOO Y SU SEGUNDA TEMPORADAAAA!!! YAAAAAYY!! xD

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  4. Siempre me han gustado tus recomendaciones, en especial esta que nos trae al reino del shôjo. Mahôtsukai no Yome y Tsukikage Baby parecen ser prometedoras, las leeré cuando pueda. Pero claro que la idea del amor lo puede todo no me convence, así que no sé cuanto dure.
    Y así de mangas sobre monstruos, me acordé de Vassalord, porque me gustó mucho la ova. Pero no pude terminar el primer capitulo del manga por sus escenas ._. “vampíricas”.
    ¡Un abrazote!

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  5. El tema del amor idealizado en los mangas es un poco… LA PESTE xD sobre todo en los géneros demográficos femeninos. En los masculinos se contienen un poco más. Pero bueno, que es cuestión también de gustos… En Mahôtsukai no Yome la cosa todavía no se ha puesto babosa, se huele por dónde van a ir los tiros del romance (¿por qué?, ¿por qué?) pero aún no es molesto. Me gustaría que me sorprendieran, la verdad, y que lo que se sospecha recorriera otra senda. Por ser algo más original 😛
    Ya contarás si lees alguno de ellos 🙂
    ¡Abrazoteeees!!! 😀

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