La alopecia de Kurosaki: Dengeki Daisy

電撃デイジー

Kurosaki, Teru y Souichirou
Kurosaki, Teru y Souichirou

“En la revista Betsucomi publican mangas shoujo, ¿no? esos donde salen personajes pastelosos que les late el corazón rápido, se dan besitos y tal. Me avergüenza más comprar eso que una revista porno.”

Tasuku Kurosaki, conserje de instituto y pervertido

Estas son las palabras del protagonista masculino de Dengeki Daisy, un manga shoujo que además se publicó en la Betsucomi hasta este enero de 2014, que finalizó. Su autora, Kyousuke Motomi, suele dibujarse a si misma con bigote y medio calva. Al principio pensaba que era un hombre, porque además se solía referir a su persona en masculino, pero no, es una señora. Doy cada día gracias a Dios, Satanás, Marduk, Avalokiteshvara, Krishna, Odín, Amaterasu, Sedna, Coatlicue, la Pachamama, los midiclorianos y Takhisis porque haya nacido. NO ESTOY EXAGERANDO. Bueno, a lo mejor un poco. Pero es que este manga me encanta, no lo puedo evitar.

En España es Ivrea la que está sacando adelante los tomos; son en total 16 y actualmente van por el 12. Y como la propia editorial dice, Dengeki Daisy es la historia de “Teru Kurebayashi, que un día accidentalmente rompe un cristal de la escuela, lo cual provoca la ira del conserje, Tasuku Kurosaki, y la pone a hacer tareas para reparar el daño. Una relación que irá del odio al amor paulatinamente. ¿Y Daisy? Daisy es un personaje virtual con el que se comunica a través de mensajes de texto, a quien el hermano mayor de Teru le encargó acompañar a su hermana cuando él no esté. Cuando éste fallece, Daisy se transforma en la compañía de Teru, y ahora tras conocer a Tasuku, empieza a dudar de quién podría ser realmente el que está detrás de Daisy…” La verdad es que los de Ivrea se podrían haber currado una introducción menos cutre, pero no les vamos a llevar la contraria, básicamente el inicio es ese. El inicio, repito.

Kurosaki
A Kurosaki le va la marcha

Dengeki Daisy es un shoujo y utiliza los recursos propios del género (a veces para ridiculizarlos). Punto. No es espectacularmente original ni tampoco tiene un dibujo lindísimo como otros (me viene a la cabeza Hirunaka no Ryuusei… que en realidad por lo único que destaca es por su extraordinario dibujo, en lo demás es un fluffy shoujo bastante normalito), pero es un manga inteligente, fresco y tremendamente divertido. (No tiene triángulo amoroso, ¡¡¡VIVA!!! lloro, lloro de la emoción) Incorpora elementos shounen, lo que lo hace apto para paladares alérgicos al azúcar, y conforme avanza el argumento, el calificativo de shoujo se va haciendo más borroso. No obstante sigue siendo un shoujo, pero advertencia: el que quiera abundancia de romance & kisses lo lleva claro, este no es su manga.

Dengeki Daisy es una obra donde hay acción, comedia absurda, conspiraciones, delitos informáticos, slice of life y drama. Resumiendo: un thriller. Y lo mejor sin duda son sus personajes, tanto principales como secundarios.

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Riko castiga a Kurosaki; Kiyoshi no da crédito

“Esta serie puede contener imágenes violentas o grotescas”

Aviso de la autora en capítulo 15, página 25

Y patadas voladoras, muchas patadas voladoras. Pero era de los personajes de los que quería hablar. Para empezar, la protagonista femenina, Teru Kurebayashi, no es ni sumisa, ni irritantemente pasiva, ni sufre de oligofrenia, ni es un cardo borriquero (tampoco un bellezón: es flaca, enana y plana), ni es una marginada, ni tampoco es una genki girl. Nada de Mary Sues o topicazos. Es inteligente, tiene sentido del humor y sabe coger al toro por los cuernos. Está caracterizada como una chica normal, con la ingenuidad propia de su edad y una fe inquebrantable hacia las personas que ama (sobre todo por Daisy), pero que no le impide percatarse de sus defectos. Un personaje creíble que evoluciona de forma natural. Su partenaire, Tesuku Kurosaki, podría pasar por un tsundere, pero en realidad es un macarra que se tiñe el pelo de rubio y que tarde o temprano se quedará calvo. O al menos eso es lo que desea Teru cuando se enfada con él, su grito ¡Quédate calvo, Kurosaki! es un clásico. Kurosaki es un personaje complejo del que se van desvelando retazos de su vida y acciones paulatinamente. Es un hombre atormentado (con múltiples razones de peso para ello)  y perspicaz… aunque es un pervertido. Le gusta Dostoyevski y jugar al mahjong (siempre pierde).

La interacción de Teru y Kurosaki es a ratos hilarante y a otros muy tierna; es una pareja con una química increíble cuyo romance, aunque no vaya al ritmo que los fans del shoujo desearían, progresa de manera lógica dadas las circunstancias (y menudas circunstancias). Sin baboserías.

Teru y Kurosaki en un día corriente
Teru y Kurosaki en un día corriente

Los secundarios son de lujo. Desde los compañeros de clase de Teru, hasta los adultos que poco a poco se van dejando caer. Incluso el hermano difunto de Teru, Souichirou Kurebayashi, un genio de la informática, líder de su grupo de trabajo y amado por todos (arf, arf), tiene tela marinera. Souichirou, a pesar de sus alucinantes dotes intelectuales, era un desustanciau como decimos en mi tierra; un payaso encantador que se bañaba poco, defendía a muerte el pecho liso de su hermana (¡las tetas son el mal!), hacía de las fregonas guitarras y se emborrachaba y vomitaba con facilidad. Pero… pero. Es un personaje clave. Hasta ahí puedo decir. La que fue su novia y compañera de empleo, Riko Onizuka, es, simplemente, indescriptible. Yo la adoro, además quiere con locura a Teru. Mención aparte merece Kazumasa Andou, director del instituto (y algo más), masoquista y amante de los espacios pequeños y oscuros (como los armarios escoberos). En realidad casi todos los secundarios no tienen desperdicio: desde el perturbado e inquietante Akira, el tranquilote cocinero Masuda sensei, la borde y engreída presidenta del consejo estudiantil Rena Ichinose, el dulce y circunspecto Kiyoshi Hasegawa (el mejor amigo de Teru) o el feliz de Ryo.

Ryo en todo su esplendor
Ryo posa en todo su esplendor para Kurosaki

Dengeki Daisy no es un manga perfecto, que conste. Muchas veces pierde el hilo principal del argumento despistándose en subtramas y gilipolleces; tiene altibajos fuertes en el desarrollo (sobre todo en los capítulos centrales), algunas cosas las ves venir tan claramente como a un morlaco desbocado, y como decíamos al principio, no tiene nada de extraordinario. El dibujo tampoco es alucinante, pero es pretty decent.

Teru saluda a Kiyoshi
Teru saluda a Kiyoshi

Dengeki Daisy es vigoroso, disparatado y una anomalía entre tanto shoujo empalagoso. Las carcajadas están garantizadas y la historia, aunque suena, mantiene el interés de manera sobresaliente. Es muy cachondo ver la capacidad de autoparodia que se gasta la misma mangaka, pega un repaso soberano a los clichés del género. Sin duda es uno de mis mangas favoritos de los últimos años por su descaro y espontaneidad. Se hace querer inmediatamente, un win-win total.

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Autor: Sho-Shikibu

Me gusta el chocolate y matar moscas con un periódico viejo. Resido en los komorebi y practico tsundoku, lo que me entristece a veces.

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